La colmenareña Rocío Santiago Nogales, doctora en Filología Hispánica y profesora de la Universidad Complutense de Madrid, ha dado el salto de la investigación académica a la creación literaria con su primera novela, Margot. Baile de máscaras, publicada por el Grupo Editorial Sargantana.
JT.- Especialista en la obra de Alejandro Sawa, la Edad de Plata y el teatro de Valle-Inclán, Rocío comenzó a escribir su primera obra de ficción en un pequeño piso del Barrio Latino de París, y la desarrolló durante el confinamiento, cuando la pandemia interrumpió su actividad docente e investigadora. “Me refugié en ese mundo ficticio —explica—. En la ficción podía pasar lo que yo quisiera”. La escritura fue, además, una forma de sanar un tiempo difícil, marcado por pérdidas personales y noches de insomnio.
El resultado es una novela histórica ambientada entre Madrid y París a finales del siglo XIX, en la que desfilan escritores, artistas y bohemios del modernismo español, el mundo literario en el que ella está especializada. Con rigor y sensibilidad, la autora combina hechos y personajes reales con tramas imaginadas, en un juego literario que invita al lector a “desenmascarar” identidades ocultas.
Una edición artesanal
La edición del libro ha sido casi artesanal: desde la portada —que incluye un dibujo de Notre Dame pintado por la propia autora, durante su estancia en París como doctoranda— hasta la elección del papel y los detalles simbólicos, todo ha sido supervisado por ella. “No quería un libro que chillara —dice—, sino un objeto que pareciera salido del siglo XIX”.
El pasado mes de octubre, Baile de máscaras se presentó en El Pósito de Colmenar Viejo, en un acto que reunió a más de sesenta personas y al equipo editorial. “Soy colmenareña del todo”, recuerda con orgullo. Aunque reside en Madrid, su familia y sus raíces siguen en el municipio al que viene constantemente.
Más vida cultural
Rocío Santiago Nogales -«el Nogales me encanta, porque mi abuelo materno ha sido una de las personas más importantes de mi vida»-, que ya trabaja en la segunda parte de la novela, reflexiona también sobre su ciudad natal: “Colmenar tiene mucho potencial, pero necesita más vida cultural, más espacios donde la gente pueda encontrarse con la literatura, el arte y la música”. En su opinión, la cercanía de Madrid ha convertido al municipio en una ciudad dormitorio “que debería despertar culturalmente”.
Con Margot. Baile de máscaras, Rocío Santiago Nogales demuestra que desde Colmenar -ella se empezó a formar en el Zurbarán- también puede escribirse literatura de altura, capaz de unir el rigor académico con la emoción creativa. Una autora que encarna, con su ejemplo, ese impulso cultural que el municipio necesita para mirar al futuro con ambición.










