¡Vamos a leer!
Hay dos tipos de personas en Colmenar Viejo esta semana:
Los que dicen “a mí no me da la vida para leer”… y los que tampoco les da la vida, pero esta vez lo van a intentar.
Porque sí, ha llegado el 23 de abril, el Día del Libro, que aquí no se queda en un día: lo estiramos como buen chicle hasta convertirlo en la Semana del Libro.
Muy nuestro: si creemos que algo merece la pena, lo alargamos.
Ahora bien, conviene aclarar algo importante:
leer no es ese acto solemne de adolescente soñador/a mirando al infinito. Leer también puede ser:
- abrir un libro y quedarse dormido en la página 3 (en la 2 incluso, que se han dado casos)
- leer solo los diálogos porque “van al grano”
- o mirar la portada de un libro y luego hablar de él con criterio literario
Todo eso cuenta. Y más cosas.
Esta semana Colmenar se llena de libros, sí, pero sobre todo de excusas para salir a la calle y acercarse a las librerías, a las bibliotecas y a los puestos… Ya sabes: ese paseo inevitable en el que acabas diciendo:
“Bueno, ya que estamos, me llevo uno”.
Que es exactamente como empiezan las mejores historias: por casualidad.
Además, hay algo casi heroico en comprar un libro hoy en día, o en cogerlo prestado. Con tanta pantalla, tanto vídeo de 15 segundos y tanta distracción, plantarte con un libro es casi un acto de rebeldía. Como decir:
“Voy a concentrarme… a ver cuánto aguanto”.
Espóiler: más de lo que crees.
Así que la propuesta es sencilla:
pásate por alguna librería, o alguna biblioteca, o alguna actividad, curiosea, hojea, y si un libro te guiña el ojo, no lo ignores.
Los libros tienen la costumbre de esperar pacientemente… hasta que llegas a ellos.
Y si no lees, tampoco pasa nada.
Pero al menos acércate. Que en Colmenar Viejo (y en muchos más sitios) esta semana, entre libro y libro, también hay mucha vida.