Colmenar Viejo celebró el 6 y 7 de junio su Feria del Libro con autores, librerías, bibliotecas y familias, y varios escritores piden más ambición para crecer.
AP/JT. – La Feria del Libro de Colmenar Viejo ha dejado entre los autores locales un balance en general positivo, aunque con margen claro de crecimiento en ambiente, programación y visibilidad. Colmenar al Día ha hablado con libreros del municipio y con cuatro escritores participantes en las firmas, ya conocidos y entrevistados en este periódico.
Una feria cercana, pero aún pequeña
La edición de este año volvió a llenar El Mirador de libros, carpas, talleres, cabinas literarias y cuentacuentos, con la presencia de bibliotecas y librerías locales. La concejala de Cultura, Rocío Cámara, invitó a los vecinos a acercarse para disfrutar de una feria pensada para toda la familia y para conocer de cerca a los autores.
Javier de la Peña, que firmó ejemplares de Venenum in urbe, salió satisfecho, pero con una lectura muy clara. “Estuvo fenomenal”, resume, aunque cree que la feria se quedó algo corta de infraestructura y ambiente. Rocío Santiago, que firmó su novela histórica Margot. Baile de máscaras, también valora positivamente la organización y la oferta familiar. Para ella, la cita fue además un cierre simbólico de gira, porque empezó precisamente en Colmenar. Aun así, apunta que la fecha pudo verse afectada por la visita del Papa y que una feria tan concentrada necesita más tiempo para crecer.
Firmas con buenos resultados y trato directo
En las casetas, las ventas dejaron sensaciones dispares pero, en general, favorables. Cristina Ariza, autora de Desde cero, ofrece la lectura más agradecida y realista. Reconoce que vendió cerca de diez libros y que tuvo que competir con un fin de semana muy condicionado por otro gran acontecimiento. Aun así, destaca el cariño de los lectores más cercanos y de quienes sí se acercaron a su caseta.
Rocío Santiago se muestra especialmente satisfecha. “Mi balance no puede ser mejor”. La autora destaca que hubo lectores que ya llevaban su novela leída y que volvieron solo para llevarse la firma, una señal de conexión con el público. De la Peña calcula que en la jornada de la feria se vendieron 30 o 35 ejemplares de su libro, una cifra que considera “una pasada” para una feria de este tamaño.
Lo que pide el próximo año
Diego Pedrosa, que firmó El caminante. Colonia, 1455, valora la experiencia como “positiva” y subraya el contacto directo con los vecinos. Le gustaría, sin embargo, una feria más ambiciosa, con más autores, más librerías, editoriales, artesanos y espacios de descanso para que el público permanezca más tiempo.
De la Peña coincide en esa idea y propone ganar tiempo y planificación. Cree que, si la feria se prepara antes, podría incorporar más actividades y más puestos. Todos los autores ven con buenos ojos repetir el año que viene.
La valoración de los autores coincide además con la percepción trasladada por los libreros participantes, que destacan la respuesta de los vecinos y la importancia de seguir fortaleciendo una feria que combina promoción de la lectura, apoyo al comercio local y visibilidad para los creadores del municipio. Un punto de partida sólido sobre el que muchos ya empiezan a mirar hacia la próxima edición.
Dos librerías
No hay que olvidar que Colmenar Viejo cuenta solo con dos librerías, pero ambas, presentes en la Feria, gestionadas por dos profesionales de mucha calidad y prestigio.
La librería De la Fuente lleva ya 26 años instalada en nuestro municipio. José Luis de la Fuente la gestiona con mano de hierro: «Traigo algún best seller, a ver qué remedio, pero lo que yo trabajo es el libro de fondo, las ediciones cuidadas, diferentes, para paladares exquisitos». ¿Y la Feria?: «Modesta, pero bien. Ha ido gente y he vendido. He llevado una selección exquisita, y eso los buenos lectores lo agradecen».
La otra librería, El Mirador, es muy complementaria: más orientada a familias, con un fuerte peso en la lectura infantil y juvenil, su porpietario y gerente, Julio Elvira, es un histórico del mundo librero madrileño, que se instaló en Colmenar Viejo hace ya algunos años. Julio colabora habitualmente en Onda Cero, y es fácil seguir sus recomendaciones.
Obviamente ha estado también presente en la Feria del Libro y nos consta igualmente su satisfacción.










