A las 10 de la noche de ayer, 21 de julio, Colmenar Viejo volvió la mirada a uno de los episodios más dramáticos de su historia reciente: los bombardeos sufridos durante la Guerra Civil Española.
JT.- Hace exactamente 88 años la aviación alemana de la Legión Cóndor bombardeó la localidad, que fue de nuevo atacada el 2 de agosto y, más sangrientamente, en noviembre de ese mismo año.
«Aquella noche del miércoles 21 de julio de 1937 ‘hacía un calor horroroso y asfixiante’, según Jaime Mansilla, por lo que decidió salir al balcón de su casa para tomar el fresco. Las calles y los corrales de las casas se convertían en los espacios más concurridos para respirar, y era frecuente ver corros de soldados reunidos con las mozas de la vecindad. Angelita Aparicio paseaba con su vecina plácidamente por la calle Real, y otras tantas personas aprovechaban para ultimar sus faenas de trabajo, como el niño Lorenzo García, que se encontraba espigando con su padre en las proximidades del pueblo, y lo mismo sucedía con el padre de Victorina Nogales, que trabajaba en la era. Pero, hacia las 10 de la noche, el cielo se iluminó…».
Así lo cuentan Fernando Colmenarejo García y María Antonia Corona Bartolomé en el libro La Sierra Convulsa. Segunda República, Guerra Civil y Primer Franquismo al Norte de Madrid.
Memoria por las víctimas
En una nota enviada a Colmenar al Día, Fernando Colmenarejo recuerda la efeméride y se refiere «a la Memoria de las víctimas inocentes, masacradas en un ensayo bélico de la aviación alemana. Es nuestro deber no olvidar, por respeto a quienes sufrieron y por la dignidad de nuestro pueblo”.
Cada 21 de julio, muchos colmenareños comparten recuerdos familiares y mantienen viva la memoria de quienes perdieron la vida en aquellas noches trágicas.










