Colmenar Viejo mantiene solo una oveja de su exposición urbana instalada en 2025 en la calle Madrid, tras meses de vandalismo, robos y dudas sobre su recuperación.
Redacción. – La exposición de ovejas churras instalada en la calle Madrid de Colmenar Viejo atraviesa su peor momento. Este medio ya informó hace meses del deterioro de la muestra y, como entonces, la situación no solo persiste, sino que ha empeorado hasta dejar prácticamente desaparecida la iniciativa.
El rebaño ya estaba herido
La propuesta, inaugurada en septiembre de 2024 con 19 esculturas decoradas por vecinos y artistas, nació como un proyecto para acercar el arte urbano a los vecinos y poner en valor un símbolo del municipio, la Oveja Churra.
Según la información recabada en los últimos días, actualmente solo queda una de las piezas en pie. La semana pasada aún resistían tres, pero la degradación ha continuado. Para Daniel Borona, presidente de la Asociación de Vecinos por Colmenar Viejo, este desenlace confirma una tendencia que ya se venía denunciando: “no se puede tolerar el vandalismo ni permitir que iniciativas como esta fracasen”.
Denuncia vecinal y críticas a la falta de protección
Los vecinos consideran que lo ocurrido demuestra actos intolerables de vandalismo y reclaman al Ayuntamiento una respuesta más firme ante estas actuaciones. Recuerdan además que las piezas fueron realizadas con participación vecinal y financiadas con fondos municipales, por lo que el deterioro afecta también a un proyecto colectivo de interés público.
Desde el colectivo vecinal piden claridad sobre las actuaciones emprendidas desde que comenzaron los primeros daños, ya en las horas posteriores a la instalación. Quieren saber si se han presentado denuncias, si existe alguna investigación abierta y qué plan hay para recuperar las piezas dañadas o repoblar la exposición con garantías de protección para que no vuelva a repetirse la misma situación.
Un futuro incierto para la muestra
Desde Colmenar al Día se ha contactado con el Ayuntamiento de Colmenar Viejo con la petición de información sobre la muestra, su visión del estado de las Churras, su mantenimiento, las posibles reposiciones y las medidas adoptadas tras los episodios vandálicos. Por el momento, no se ha hecho pública ninguna contestación.
El Consistorio ya había calificado en su momento estos hechos como un ataque al patrimonio común y había apelado a la conciencia colectiva. También aseguró que trabajaba para poder recuperar la exposición y devolverla a los colmenareños, aunque ahora el tiempo y los desperfectos han dejado la muestra en una situación todavía más delicada. Mientras tanto, los vecinos sigue esperando una respuesta concreta sobre cómo se protegerá lo que queda y si el proyecto podrá recomponerse algún día.
Daniel Borona insiste en que “lo que no se puede es mostrar pasividad” ante lo ocurrido y reclama una actuación “contundente” para evitar que el vandalismo quede impune. A su juicio, no solo se ha perdido una exposición, sino también el esfuerzo colectivo de vecinos y artistas.









