ANAPRI participará del 24 al 27 de abril en el City Nature Challenge 2026, una cita internacional que combina divulgación, biodiversidad local y paseos para todos los públicos.
AP. – Colmenar Viejo volverá a mirar a su entorno natural con otros ojos del 24 al 27 de abril. La Asociación Naturalista Primilla (ANAPRI) se suma de nuevo al Biomaratón de primavera del City Nature Challenge 2026. La iniciativa, de alcance mundial, invita a vecinos y visitantes a fotografiar y registrar especies silvestres para aportar datos útiles a la ciencia y a la protección de la biodiversidad local.
Colmenar Viejo como laboratorio al aire libre
La propuesta no se limita a “salir al campo”, sino a transformar ese paseo en una herramienta de conocimiento. El portavoz de la asociación, Eduardo Ramírez, recuerda que este proyecto nació en Estados Unidos y ha crecido hasta reunir a más de 500 ciudades de todo el mundo. En Colmenar Viejo, la entidad participa desde 2017 y ya acumula miles de observaciones sobre plantas, aves, insectos y mamíferos.
“Lo que hacemos es que gente que no tiene por qué ser científica salga al campo y reporte lo que ve”, explica Ramírez, resumiendo el espíritu de una iniciativa que convierte cada fotografía en un dato útil. Esa suma de aportaciones individuales genera una base de datos global que después utilizan investigadores y administraciones.
La experiencia, no finaliza en abril. Aunque el Biomaratón concentra la actividad en esos cuatro días, la asociación anima a seguir registrando observaciones durante todo el año. Para ANAPRI, esa continuidad es la que permite que vecinos que no suelen fijarse en su entorno empiecen a descubrir qué especies viven a su alrededor.
De la amapola al cernícalo primilla
La mecánica es tan accesible que basta con un móvil para participar. Si se quiere, también puede hacerse en familia, en grupo o de forma individual. Ramírez insiste en que lo importante es observar la vida silvestre y no perder de vista el valor de lo cotidiano.
Entre los ejemplos que mejor reflejan ese patrimonio colmenareño, el portavoz de ANAPRI cita especies tan conocidas como el cernícalo primilla, que anida en la Basílica de Colmenar Viejo, u otras más discretas y amenazadas, como el sagapedo, un insecto muy poco frecuente. También menciona la ranita de San Antonio o el buenetero, plantas y anfibios ligados a espacios concretos del municipio y su entorno.
La novedad de esta edición apunta precisamente a cuidar más la calidad de las observaciones. La organización del City Nature Challenge ha decidido priorizar los datos fiables frente a la mera acumulación de fotografías. “Se trata de que las observaciones sean de calidad, que luego puedan servir realmente a nivel científico”, subraya Ramírez.
Un paseo que también enseña

ANAPRI reconoce que en Colmenar Viejo todavía hay margen para aumentar la participación vecinal. Según Ramírez, el interés existe, pero muchas veces falta difusión o una llamada más clara a salir al campo con curiosidad. “A lo mejor no hemos sido capaces de transmitir que esto se puede hacer de forma muy fácil y en familia”, admite.
Para esta edición ya preparan un paseo abierto al público el domingo 26, dentro del propio fin de semana del biomaratón, con el objetivo de enseñar a usar la herramienta y descubrir juntos una zona natural del municipio. Porque, más allá de rankings internacionales o cifras globales, la idea sigue siendo la misma: “No se trata de salir corriendo, es salir a observar y disfrutar de la naturaleza cercana”.
Así, Colmenar Viejo se suma un año más a un evento global que conecta territorios muy distintos bajo una misma premisa: conocer mejor lo que nos rodea para poder protegerlo.










