Colmenar Viejo acogió este fin de semana la quinta jornada de diversidad de ANAPRI, con charlas sobre aves, biodiversidad, gripe aviar y murciélagos locales, y conservación.
AP. – La Asociación Naturalista ANAPRI celebró este fin de semana en Colmenar Viejo su quinta jornada sobre diversidad, una cita pensada para acercar la biodiversidad al público general y poner el foco en los retos ambientales que afectan al municipio.
En declaraciones a este periódico, el presidente de ANAPRI, José Antonio Matesanz, explicó que el principal objetivo de estas jornadas es acercar el conocimiento sobre el entorno natural al público general de una manera accesible. “La biodiversidad nos afecta a todos y por tanto nos debe importar a todos”, señaló.
Acercar la naturaleza que nos rodea
Según Matesanz, el encuentro tiene más vocación de sensibilización que de especialización científica. La intención es que cualquier vecino interesado pueda comprender mejor la riqueza natural del entorno y los problemas que afectan a muchas especies.
La jornada se estructuró en varias conferencias a lo largo del día dedicadas a distintos temas relacionados con la fauna y la conservación. Además de la asistencia presencial, parte del público opta por seguir después las conferencias en vídeo a través del canal de YouTube de la asociación, donde quedan disponibles tras el evento.
Especies en peligro y amenazas para la fauna
Durante las intervenciones también se puso el foco en la situación de algunas especies emblemáticas del municipio. Entre ellas destaca el Cernícalo Primilla, un pequeño halcón en peligro de extinción que mantiene una colonia en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora de Colmenar Viejo.
Precisamente sobre esta especie versó la conferencia celebrada el 19 de marzo dentro del ciclo organizado por el Círculo Cultural de Colmenar Viejo con motivo de la presentación del tercer número de la revista Cuadernos de Estudios. En ella se abordaron distintos aspectos de la biología y conservación de esta ave, así como su presencia histórica en el entorno de la basílica, al que Matesanz define como “la otra joya de nuestra Basílica”.
“Se están perdiendo territorios para que estas aves cacen y, por tanto, también van a desaparecer de aquí a unos años si no se hace nada para evitarlo”, advirtió el presidente de ANAPRI. Según explicó, la pérdida de espacios naturales vinculada al desarrollo urbanístico afecta a la supervivencia de estas poblaciones.
Convivencia con la naturaleza y pequeñas acciones
Las charlas también abordaron la convivencia entre los entornos urbanos y la fauna. Un ejemplo es el de los vencejos, aves que dependen de pequeñas grietas en edificios para reproducirse y que pueden verse perjudicadas por rehabilitaciones de fachadas que eliminan esos huecos.
Para evitarlo, los expertos recordaron que existen soluciones sencillas como la instalación de cajas nido en edificios o espacios naturales, una medida que puede ayudar a mantener poblaciones de distintas especies. También se destacó el papel beneficioso de animales que a menudo generan rechazo social, como los murciélagos, capaces de consumir miles de mosquitos cada noche.
Más allá de las conferencias, ANAPRI quiso trasladar a los vecinos la importancia de los pequeños gestos cotidianos para proteger la biodiversidad. Entre las medidas que cualquier ciudadano puede adoptar, Matesanz destacó la compra de productos ecológicos, el apoyo a iniciativas ambientales o la participación en actividades de asociaciones naturalistas. “Si todos pensáramos un poco más en la naturaleza que tenemos alrededor en nuestro día a día, el mundo iría mucho mejor”, concluyó.










