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Fernando Colmenarejo lleva al III Foro de la Villa la historia del destacamento penal de Miraflores de la Sierra

Foto de Jesús Jiménez

El III Foro de la Villa se celebró los días 22 y 23 de mayo en Miraflores de la Sierra, una cita cultural que puso el foco en el destacamento penal y el trabajo forzado ligado al ferrocarril.

AP. – La tercera edición del Foro de la Villa reunió en la Casa de la Cultura de Miraflores de la Sierra una programación centrada en la memoria histórica, con especial atención a la presentación del libro La obra pública como instrumento de represión. El destacamento penal de Miraflores de la Sierra en el recorrido directo Madrid-Burgos, coordinado por Fernando Colmenarejo y editado por la Asociación Cultural ECOS de Miraflores.

Un foro para mirar de frente una historia incómoda

El libro se presentó el viernes 22 ante un salón lleno y con un público especialmente activo en el turno de preguntas. Colmenarejo destacó que lo más valioso del encuentro no fue solo la asistencia, sino la capacidad de reunir a distintas entidades locales alrededor de una historia compleja, difícil y durante años poco visible. “Para mí ha sido muy importante que dos instituciones tan diferentes se hayan dado la mano para mirar hacia ese pasado con perspectivas de un buen futuro”, explicó en referencia al apoyo del Ayuntamiento de Miraflores y al trabajo conjunto con colectivos culturales.

La edición de la obra ha contado con la participación de nueve personas y con la implicación de ECOS de Miraflores, la Asociación Cultural Villa de Miraflores 1523, el Equipo A de Arqueología y el propio Ayuntamiento. Para el arqueólogo, ese cruce de sensibilidades demuestra que la memoria del destacamento penal puede abordarse desde el rigor histórico, pero también desde el diálogo social.

El foro, además, no se limitó a la presentación del libro. La sesión se completó con atriles informativos sobre la historia del ferrocarril Madrid-Burgos, el trabajo forzado que hizo posible parte de su trazado y varios enseres recuperados de aquel entorno, como un tonel de dinamita, cacerolas y otros materiales vinculados a la obra. Todo ello reforzó una idea clara: el pasado no solo se cuenta, también se muestra.

La programación del III Foro de la Villa continuó el sábado 23 con una jornada dedicada a la memoria histórica y social bajo el título Las brujas de Miraflores. En ella participaron Alberto Rodríguez de Ramos, profesor tutor de la UNED y doctor en Filología y Paleografía, y la investigadora Sonia Pérez Fernández, miembro de la Campaña por la recuperación de las mujeres acusadas de brujería. La sesión incluyó además intervenciones teatrales inspiradas en la obra María Manzanares: Historia de un destierro, de Balbina Miño-Gómez.

El destacamento que ya no se ve, pero sigue presente

Colmenarejo explicó que el destacamento penal como tal ya no es visible, porque los barracones fueron demolidos, pero su localización exacta sigue identificada junto a la estación de Miraflores de la Sierra. Aun así, subrayó que el paisaje conserva otras huellas fundamentales, como los dos viaductos, los túneles y los terraplenes del ferrocarril.

El trabajo de documentación también ha permitido localizar estructuras complementarias como una fragua y un polvorín, además de restos de casas de guardavía que ayudaron a sostener la línea. Colmenarejo subraya además que el objetivo del trabajo no es solo documentar restos materiales, sino explicar la vida cotidiana que existía alrededor del destacamento. “Queremos acercar ese pasado convulso y difícil, pero también mostrar que hubo personas y realidades muy distintas dentro de aquella historia”, señala Colmenarejo.

En este proceso han sido decisivas las aportaciones de vecinos de Miraflores y las entrevistas a personas del municipio que conocieron, por familiares o por tradición oral, aquel periodo. Esa mirada local ha dado al trabajo una dimensión humana que va más allá del dato histórico y convierte el estudio en una memoria compartida.

Una historia gris para entender mejor el presente

Uno de los ejes del libro es la llamada redención de penas por el trabajo, una forma de trabajo forzado aplicada en la construcción del ferrocarril. Colmenarejo insistió en que el objetivo no es simplificar ni embellecer aquel pasado, sino explicarlo en su complejidad. “La historia no fue ni blanca ni negra, sino gris”, resumió.

En ese gris aparecen tanto los penados políticos como los funcionarios y responsables de la obra, cuyas relaciones, tensiones y decisiones también han sido estudiadas en el libro. El autor considera importante no quedarse solo con la represión, sino también con las distintas miradas que coexistieron sobre los presos y sobre su papel en la posguerra.

El Foro de la Villa deja así una conclusión que trasciende el acto cultural. Miraflores no solo ha presentado un libro, sino que ha elegido mirar de frente una parte dura de su pasado. Y esa voluntad de conocer, contextualizar y debatir es la mejor manera de evitar que la memoria se pierda entre los restos de la vía.

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