La detección del primer caso de gripe aviar detectado en Colmenar Viejo ha reactivado los mecanismos de vigilancia en la Comunidad de Madrid, mientras asociaciones naturalistas reclaman más agilidad informativa y coordinación municipal para evitar alarmas innecesarias y proteger a la fauna.
AP. – La Comunidad de Madrid ha confirmado un foco activo de gripe aviar en Colmenar Viejo tras localizar una cigüeña blanca muerta infectada por un patógeno altamente grave. Se trata del único caso constatado hasta ahora en la región, pero su detección ha sido suficiente para activar medidas sanitarias especiales y reforzar la vigilancia en varios municipios.
Según explica Eduardo Ramírez, portavoz de la asociación naturalista ANAPRI, la gripe aviar “no es una enfermedad nueva”, pero en este caso se trata de una variante grave que provoca la muerte directa de las aves. El caso de Colmenar Viejo contrasta con los detectados semanas antes en el sur de Madrid, donde aparecieron decenas de cigüeñas muertas.
Un foco aislado, pero con riesgos
A día de hoy, el foco de Colmenar Viejo corresponde únicamente a un ave. Sin embargo, por protocolo sanitario, se considera activo. La principal preocupación, según ANAPRI, no es el riesgo para las personas, que se considera muy bajo, sino la posible propagación del virus entre aves silvestres. La gripe aviar no se transmite de persona a persona y los contagios humanos son extremadamente raros, pero la manipulación de aves infectadas sin protección sí puede suponer un riesgo.
Ramírez explica que muchas de las aves muertas recogidas en municipios del sur estarían siendo trasladadas a Colmenar Viejo para su gestión. Esto podría aumentar el riesgo de contagio en la zona.
Protocolos y medidas oficiales
Tras confirmar que el virus detectado es de alta patogenicidad, la Comunidad de Madrid ha establecido una serie de medidas sanitarias que estarán vigentes hasta el 14 de enero de 2026. Entre ellas, se prohíbe la cría de aves de corral al aire libre, el uso de aves como reclamo de caza y la celebración de ferias, certámenes o concentraciones avícolas.
También se exige extremar las medidas de seguridad en granjas y explotaciones avícolas, así como evitar el suministro de agua procedente de depósitos accesibles a aves silvestres. Estas restricciones afectan, entre otros, a Colmenar Viejo, Tres Cantos, Manzanares el Real, Soto del Real y San Agustín de Guadalix.
En cuanto a la gestión de las aves muertas, el protocolo indica que deben ser manipuladas únicamente por personal protegido con equipos EPI y posteriormente destruidas, preferiblemente mediante enterramiento con cal viva.
Información desigual y falta de respuesta
Desde ANAPRI se valora positivamente que la Comunidad haya comenzado a informar a los ayuntamientos, pero se critica la lentitud y desigualdad en la comunicación a la ciudadanía. Municipios como Tres Cantos ya han difundido avisos claros a sus vecinos, mientras que Colmenar Viejo aún no ha hecho pública información específica.
El Ayuntamiento de Colmenar Viejo ha señalado que se remite a las recomendaciones emitidas por la Comunidad de Madrid en relación con la gripe aviar. Según estas indicaciones, la población general no necesita adoptar medidas especiales, más allá de evitar el contacto con aves silvestres y comunicar a las autoridades veterinarias cualquier hallazgo de aves enfermas o muertas para su retirada y análisis.
“En estos casos hay que ser ágiles. No se puede esperar a que el problema esté encima”, afirma Ramírez. Para ANAPRI, informar no es alarmar, sino explicar con claridad qué hacer si se encuentra un ave muerta.
Las recomendaciones son claras
No tocar ni manipular aves muertas o enfermas, avisar inmediatamente al 112 o a la Policía Local y mantener alejados a niños y mascotas. Además, ANAPRI subraya la importancia de que las fuerzas de seguridad conozcan bien los protocolos para actuar con rapidez.
“La gripe aviar va a hacer que las aves infectadas mueran. Lo único que podemos hacer es intentar que mueran las menos posibles”, concluye Ramírez. Información, prevención y vigilancia son, por ahora, las claves para contener el problema sin generar una alarma desmedida.










