El colmenareño Carlos Mansilla habla de Maïno, su restaurante con identidad propia que apuesta por sabores diferentes, atención personalizada y una cocina inclusiva.
AP.– Colmenar Viejo sumó en septiembre de 2024 una nueva propuesta gastronómica con Maïno, el restaurante del cocinero Carlos Mansilla, especializado en cocina japonesa fusionada con sabores mediterráneos y una marcada identidad personal. Tras años de trayectoria profesional en el sector hostelero y especialmente en la cocina japonesa, Mansilla decidió emprender en su localidad natal con la idea de acercar una gastronomía diferente a la oferta habitual del municipio.
Un proyecto personal
Maïno no es solo un restaurante, sino un proyecto con un fuerte componente emocional. Su nombre surge de la unión de los nombres de las hijas del cocinero, lo que refuerza la idea de un espacio cercano y familiar. Mansilla explica que abrir en Colmenar Viejo era una ilusión personal, una forma de traer parte de su recorrido profesional y vital de vuelta a casa.
El restaurante abrió sus puertas el 12 de septiembre de 2024 y desde entonces ha ido creando su propia identidad dentro del panorama gastronómico colmenareño. La intención del chef era clara desde el inicio: ofrecer algo que no existía en el municipio y despertar la curiosidad de los vecinos por una cocina menos habitual en la zona.
Fusión como seña de identidad
La propuesta culinaria de Maïno se basa en la fusión de la cocina japonesa con productos y sabores mediterráneos. El objetivo no es solo sorprender, sino también acercar esta cocina de una manera accesible, manteniendo sabores reconocibles junto a técnicas y presentaciones propias de cada gastronomía. Mansilla busca con esta combinación romper con la monotonía y ampliar la oferta culinaria del municipio sin perder el equilibrio.
Una acogida progresiva pero positiva
La recepción por parte de los vecinos ha sido buena. Según explica el propio cocinero, a muchos clientes les cuesta animarse a probar algo distinto, pero quienes lo hacen valoran muy positivamente la experiencia. La satisfacción del cliente se traduce en buenas sensaciones tras la visita y en interés por repetir.
El carácter que diferencia a Maïno es no definirse como un restaurante convencional, sino como una experiencia gastronómica puntual, pensada para disfrutar con calma y curiosidad. Esta filosofía ha ido encontrando su espacio entre el público de Colmenar Viejo y municipios vecinos.
Platos destacados y una cocina pensada para todos
La carta de Maïno reúne elaboraciones que combinan técnica japonesa con guiños a la cocina tradicional, dando lugar a platos que se han convertido en señas de identidad del restaurante.
Entre ellos destaca la tempura de langostinos, uno de los platos más reconocidos por los clientes, así como el nigiri de huevo de codorniz, que puede servirse con trufa o panceta. Junto a ellos, el uramaki frito con tartar de atún, el solomillo de cerdo con curry japonés y la gyoza de cocido, una reinterpretación de un plato clásico español en formato japonés, figuran entre las opciones más demandadas y reflejan la apuesta por una cocina creativa, original y cercana al paladar local.
Otro de los aspectos más valorados por los comensales es el cuidado puesto en la adaptación de la carta a personas con intolerancias y alergias alimentarias. Como explica Mansilla, casi el 90% de los platos son aptos para celíacos, gracias al uso de soja sin gluten, harinas alternativas, panko específico y salsas elaboradas para evitar contaminaciones. Además, el restaurante ofrece la posibilidad de adaptar sus elaboraciones para personas vegetarianas o veganas, siempre que se comunique con antelación, una flexibilidad que ha sido especialmente bien recibida por quienes encuentran dificultades para comer fuera de casa.
La propuesta gastronómica se completa con una carta de vinos cuidadosamente seleccionada y, en su mayoría, monovarietales. Se trata de una selección pensada para acompañar y realzar los sabores de la cocina, buscando una armonía entre los platos y el vino. Todo ello se completa con un equipo reducido, formado por dos personas, que permite un trato cercano y personalizado, con el objetivo de que el cliente se sienta cómodo, disfrute de la experiencia y se deje aconsejar.
Mirando al futuro
De cara a los próximos meses, Maïno continúa desarrollando su actividad con nuevas iniciativas, como la realización de comidas y cenas privadas en domicilios y la oferta de un menú del día que se renueva semanalmente. El cocinero insiste en la importancia de que los vecinos se animen a descubrir una propuesta diferente que, aunque no sea para todos los días, ofrece una experiencia gastronómica singular en Colmenar Viejo.










