Pinturas informalistas y técnicas mixtas que invitan a enfrentarse a lo que normalmente se oculta, desde el 11 de febrero al 7 de marzo.
AP. – La Sala Picasso acoge la exposición ‘Mis monstruos’, de la artista Ángeles Sacedón Doral, una muestra compuesta por 27 obras en las que la creadora se adentra en el inconsciente y en los conflictos internos del ser humano a través de la materia, el gesto y la emoción.
Una exposición desde el interior
‘Mis monstruos’ nace como una reflexión personal y artística sobre la identidad y las experiencias que conforman a cada individuo. “¿Quién soy?”, se pregunta la artista, que concibe sus obras como el resultado de vivencias, miedos, desengaños, traiciones y momentos de felicidad. No se trata de monstruos imaginarios, sino de verdades incómodas que emergen desde lo más profundo.
Sacedón trabaja desde una corriente informalista, derivada del surrealismo, en la que la materia se convierte en el principal vehículo de expresión. La textura, el gesto y el color adquieren un papel esencial para conectar con la esencia de las cosas, alejándose de la representación figurativa y de la búsqueda de la belleza tradicional.
Las obras se construyen a partir del automatismo psíquico: no hay bocetos previos cerrados, sino un proceso en el que el gesto inicial guía la creación. A partir de ahí, la artista interviene con su conocimiento técnico y experiencia profesional, corrigiendo y afinando cada pieza hasta darla por concluida.
Materia, provocación y regreso
La exposición reúne 27 cuadros realizados con técnica mixta sobre tabla, muchos de ellos de gran formato. Ángeles Sacedón emplea procedimientos como el grattage o rascado, superponiendo capas de pintura que después elimina parcialmente para generar nuevas texturas y colores, un proceso que la artista vincula simbólicamente con la construcción del yo y la búsqueda de la esencia personal.
El resultado es una obra intensa y física que rehúye cualquier intención decorativa y busca provocar al espectador. “Puede gustar o no”, explica la artista, “pero pretende generar una reacción”. Las piezas de mayor formato envuelven al visitante y refuerzan el carácter existencial de una muestra que apela a la emoción y a la confrontación interior.
‘Mis monstruos’ supone también un punto de inflexión en la trayectoria de Sacedón, que tras más de 40 años de carrera regresó recientemente al circuito expositivo. Colmenar Viejo, donde inició su andadura artística, ha sido el lugar elegido para este regreso, con una exposición que puede visitarse del 11 de febrero al 7 de marzo en la Sala Picasso.










