La Orquesta Sinfónica Villa de Colmenar Viejo (OSVCV) estrena el 21 de febrero en el Auditorio municipal un espectáculo junto a la banda Cuéntame al Oído con versiones sinfónicas de La Oreja de Van Gogh.
AP.- El espectáculo propone un recorrido musical por algunos de los temas más conocidos de La Oreja de Van Gogh desde una nueva perspectiva sonora. El trabajo conjunto durante los últimos meses entre músicos de la orquesta y la banda, da como resultado una idea para acercar la música sinfónica a un público más amplio.
Un repertorio que une generaciones
El espectáculo ofrece un recorrido por los grandes éxitos de La Oreja de Van Gogh, reinterpretados en una nueva dimensión sonora gracias a la convivencia en escena de la banda tributo y la OSVCV. La directora técnica, Beatriz Amorós, destaca el componente generacional del proyecto: “todos en la orquesta somos fans; nos pilla por generación”, lo que ha marcado el enfoque de la reinterpretación.
No se trata únicamente de un homenaje. La propuesta busca que quienes crecieron con esas canciones las reconozcan y que nuevos públicos o más jóvenes descubran una sonoridad diferente. Amorós subraya la intención emocional del espectáculo: “la música tiene la capacidad de fijar recuerdos, de unir generaciones y de emocionar más allá del tiempo”.
Como nos adelanta Amorós, el concierto combinará los grandes clásicos con arreglos que introducen sorpresas y momentos especialmente trabajados para ofrecer interpretaciones renovadas de temas muy conocidos, garantizando una experiencia sonora cuidada y envolvente para todos los asistentes.
El reto técnico de combinar banda y orquesta
El principal desafío fue adaptar piezas pop a una orquestación eficaz con una plantilla reducida. “Si hubiera sido por nosotros, hubiéramos puesto orquesta de 100 personas, pero no cabíamos”, reconoce Amorós; por eso seleccionaron músicos y texturas que maximicen el impacto sinfónico con plantilla ajustada.
Para lograrlo se contó con instrumentistas profesionales que aportan experiencia en pop sinfónico y musicales: como el concertino Fermín Aramendía y técnicos acostumbrados a giras y trompetas que multiplican presencia. Los arreglos y la orquestación corren a cargo de Juan Gabriel Amores, con el trabajo conjunto del director musical Kiko Moreno y el arreglista de la banda.
La colaboración entre banda y orquesta fue “mano a mano”, con reuniones continuas entre director, arreglista y banda para ajustar tiempos, dinámicas y distribuir el espacio escénico, siempre pensando en la experiencia del público y la duración del concierto.
Estreno, acogida y proyección de futuro
El estreno en el Auditorio Villa de Colmenar Viejo está programado para el 21 de febrero y, según Amorós, prácticamente todas las entradas ya están vendidas; solo quedan unas pocas en la platea, lo que confirma la buena acogida local. Además, se ha previsto una parte interactiva con photocall y meet & greet para acercar al público a los músicos y la banda.
De cara al futuro, la directora técnica apuesta por dar continuidad al proyecto: “la idea es que esto sea el inicio de algo”, explica. La intención es colaborar en otras ocasiones con la banda tributo y llevar el nombre de Colmenar Viejo a otros escenarios, mostrando que la orquesta puede salir del repertorio clásico y dialogar con otros estilos musicales.
A nivel personal, Beatriz Amorós confiesa que este proyecto ha supuesto una experiencia muy enriquecedora: “me ha gustado mucho ver la implicación de todos los que amamos la música y cómo, trabajando con pasión, se pueden crear experiencias únicas para el público”. La oportunidad de reinventar canciones conocidas, colaborar mano a mano con músicos experimentados y ofrecer algo distinto a la audiencia ha sido para ella, una de las satisfacciones más grandes de su trayectoria.










