La inquietud por la gripe aviar ha vuelto a asomar, alimentada por la ausencia de información oficial reciente. Vecinos que encuentran grandes concentraciones de cigüeñas en edificios altos no saben con claridad qué riesgos existen ni cómo deben actuar
AP. – En conversación con Colmenar al Día, Eduardo Ramírez, miembro de ANAPRI, explica el origen de la inquietud vecinal, donde más de mil de cigüeñas blancas comenzaron el año pasado a dormir en edificios altos durante el invierno, situación que se está volviendo a repetir.
Desde la asociación naturalista insisten en que no hay motivos para la alarma, pero sí para reforzar la comunicación institucional y actualizar los protocolos municipales de actuación.
Fenómeno natural que se ha interpretado como riesgo sanitario
Ramírez hace hincapié en una realidad actual, “no hay casos de gripe aviar detectados en cigüeña blanca en la Comunidad de Madrid”, y los focos registrados en España han sido puntuales, que han afectado sobre todo a aves migratorias que llegan ya contagiadas desde otras regiones.
Explica que el desconcierto vecinal tiene un origen comprensible: la llegada masiva de cigüeñas a Tres Cantos, que este invierno se ha vuelto a repetir. La ausencia de explicaciones oficiales ha llevado a muchos residentes a vincular automáticamente esa concentración de aves con la gripe aviar, generando una preocupación que, según la asociación, carece de base científica. “La gripe aviar, tal como está ahora mismo, no afecta a humanos, salvo en situaciones excepcionales de manejo intensivo en granjas. En entornos urbanos, el riesgo es prácticamente nulo”, añade.
El Ayuntamiento: protocolos antiguos… y urgencia de actualizar medidas
El último documento público del Ayuntamiento es de 2022, cuando se publicó un bando municipal para prevenir la difusión de la influenza aviar, en línea con una resolución regional. En él se establecieron prohibiciones a la cría de aves de corral al aire libre, controles de acceso de aves silvestres, medidas de bioseguridad y limitaciones en certámenes con aves.
Desde ANAPRI consideran que esta ausencia de información oficial contribuye al desconcierto vecinal. “Los ciudadanos, cuando no están informados, lo primero que hacen es asustarse. Y si encima reciben señales contradictorias, peor aún”, apunta Eduardo Ramírez, recordando episodios recientes en los que instituciones han recurrido a métodos poco apropiados, como el uso de punteros láser para espantar aves.
Este medio ha solicitado al Ayuntamiento una actualización sobre la situación y sobre si se prevé revisar o reforzar los protocolos, sin obtener respuesta.
Prevenir ahora para no lamentar después
Desde ANAPRI insisten en que la prevención solo será eficaz si el Ayuntamiento establece un protocolo claro, actualizado y conocido por toda la ciudadanía. Para la asociación, la clave está en activar un sistema de comunicación ágil y basado en fuentes fiables —como universidades especializadas o entidades científicas de referencia— que permita explicar a los vecinos qué es la gripe aviar, qué riesgos reales existen y cómo deben actuar. Esa información, evitaría reacciones de alarma y conductas impulsivas derivadas únicamente de la falta de orientación.
Reclaman una mayor coordinación, unificar criterios y garantizar que cada aviso genere una respuesta rápida y homogénea. Para el colectivo, reforzar la vigilancia en zonas sensibles, la vigilancia de aves y la conservación del entorno —como los recientes proyectos de instalación de cajas-nido– y actualizar la información pública de forma periódica ayudaría a prevenir episodios de alarma y a proteger tanto a la fauna como a los propios vecinos.
Más vigilancia y menos alarma
“Esto no va de generar alarma”, insiste Ramírez. “Va de saber qué está pasando y de que las instituciones cumplan su función de informar. La gripe aviar no es ahora mismo un problema en Colmenar, pero sí es una oportunidad para mejorar la vigilancia y la comunicación”.
En un contexto en el que la percepción del riesgo crece más rápido que el riesgo real, la transparencia y la ciencia se convierten en la mejor herramienta para proteger tanto a la fauna como a los vecinos.










