Las obras de remodelación del entorno de la Basílica podrían quedar paralizadas en los próximos días, después de que la empresa responsable de la canalización localizara antiguos restos humanos durante los trabajos de reforma del alcantarillado.
Redacción.- Los restos humanos, correspondientes a dos personas adultas y un bebé, que conservan buena parte de la osamenta, han sido identificados como tales por la arqueóloga de la empresa constructora, a continuación han sido cubiertos de nuevo y se ha comunicado el hallazgo a la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, que será la administración encargada de determinar los siguientes pasos.
Entre ellos, previsiblemente, la suspensión cautelar de las obras mientras se realizan las comprobaciones pertinentes.
El Ayuntamiento remite al Canal de Isabel II
Colmenar al Día tuvo noticia del hallazgo el martes 3, a través de una fuente de confianza que pidió no ser citada. Este periódico se puso en contacto de inmediato con el Ayuntamiento para confirmar la noticia, pero éste ha contestado que «no es una intervención municipal sino del Canal de Isabel II».
Sin embargo, las fuentes consultadas por este periódico insisten en que se trata de una única intervención -la remodelación del entorno de la Basílica- que cuenta siempre, junto a la acción urbanística, la referida a la mejora y actualización del alcantarillado, del que es responsable el Canal. Esto es lo que ha sucedido en este caso, de manera que parece improbable que el conjunto de la actuación pueda seguir adelante, al menos en la zona concreta en que se ha producido el hallazgo.
La noticia ha empezado a circular por las redes y por algunos foros, pero este periódico ha esperado a contar con una segunda fuente, de la máxima garantía técnica, que, aunque también ha pedido el anonimato, ha confirmado el hallazgo así como la complejidad del proceso que se abre ahora, cuya consecuencia más probable será la paralización de las obras durante un tiempo que, por ahora, resulta imposible de determinar.
Hallazgo previsible
Hallazgos de este tipo no son excepcionales en entornos históricos: el subsuelo conserva, a menudo, rastros de usos antiguos que afloran cuando se interviene sobre el espacio público. En este caso en concreto ya se habían realizado excavaciones arqueológicas en esta zona, puesto que en ella estuvo ubicado el cementerio de Colmenar Viejo.
«Era previsible que se encontraran todavía restos en este entorno», nos dicen nuestras fuentes. Ahora, la alternativa queda en mano de los técnicos y de las decisiones que adopte Patrimonio para compatibilizar la protección del pasado con el avance de la obra.










