La Asociación Colmenar Viejo Tierra de Cine prepara para los días 23 y 24 de mayo varias rutas por la Dehesa de Navalvillar y Manzanares El Real, pocos días después del fallecimiento del actor, ligado a numerosos rodajes en la comarca
AP/JT.- La Dehesa de Navalvillar volverá este mes a mirar hacia el western. Sesenta años después del rodaje de El bueno, el feo y el malo, la Asociación Colmenar Viejo Tierra de Cine prepara varias actividades conmemorativas junto a otras entidades locales para recuperar la memoria cinematográfica de unos escenarios que marcaron parte de la historia cultural del municipio.
La convocatoria llega, además, en una semana especialmente significativa para los amantes del cine de género. El actor estadounidense Jack Taylor, uno de los rostros más reconocibles del cine fantástico y del western europeo rodado en España, ha fallecido a los 99 años. Taylor mantuvo una estrecha relación con Colmenar Viejo y con su entorno cinematográfico: rodó en la Dehesa de Navalvillar varios westerns y décadas después codirigió junto a Víctor Matellano el Auto de los Reyes Magos, representado durante doce años en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora.
Un actor ligado a la Dehesa de Navalvillar
“Probablemente el mejor actor con el que he trabajado nunca. Excelente compañero, elegante, generoso, siempre educado con todo el mundo. Aprendí mucho de él y con él en el tiempo de codirección juntos, sobre todo con el Auto de los Reyes Magos. Han sido treinta años exactos de amistad, y con ese regalo me quedo”, ha señalado a Colmenar al Día el director de cine Víctor Matellano tras conocer la muerte del actor.
Jack Taylor fue la primera estrella del poblado del oeste de la Michelena, en la Dehesa de Navalvillar, del que actualmente solo quedan algunos restos. Allí protagonizó Fuera de la ley, dirigida por León Klimovsky, y participó también en otros westerns filmados en Navalvillar como Joe Navidad, Uncas o La última aventura del General Custer, superproducción dirigida por Robert Siodmak y rodada en el decorado del fuerte confederado.
Su vínculo con la comarca no se limitó al western. Taylor interpretó al escritor Herman Melville en Un hombre contra el sol (Moby Dick), película para televisión rodada en el enorme rancho de Cubero-Galicia construido para Las petroleras, del que todavía puede verse su gran chimenea. También trabajó en otros parajes próximos a Colmenar Viejo, como La Pedriza, donde se rodó En la vida y en la muerte, o el Castillo de Viñuelas, escenario de La venganza de la momia y Los fantasmas de Goya, esta última dirigida por Milos Forman.
Nacido en Oregon City en 1926, Taylor desarrolló una larguísima carrera en México, España y otros países europeos. Trabajó con directores como Jess Franco, Amando de Ossorio, José Ramón Larraz, Roman Polanski, Robert Siodmak o Ridley Scott, y compartió pantalla con intérpretes como Christopher Lee, Johnny Depp, Arnold Schwarzenegger, Mickey Rooney o Robert Shaw.
El pasado 26 de abril, hace apenas dos semanas, Jack Taylor concedió su última entrevista a un medio de comunicación, y fue a este periódico, Colmenar al Día. Nuestra compañera, Alea Palacino, habló con él y reprodujo, por escrito y en audio, aquella entrevista que merece la pena recordar.
Visitas guiadas en Colmenar y Manzanares
La iniciativa organizada por Colmenar Viejo Tierra de Cine se celebrará los días 23 y 24 de mayo con visitas guiadas gratuitas tanto en Colmenar Viejo como en Manzanares El Real. Este año, además de la propia asociación cinematográfica, participan colectivos como el Equipo A de Arqueología, el Club Los Mayorales, Asprodico y la asociación El Real de Manzanares.
La presencia de varias entidades responde al carácter transversal que ha adquirido el legado de aquellos rodajes. “Los rodajes se han convertido en un fenómeno social y transversal, por lo que cada asociación tiene su sentido”, explica Carlos Santos, miembro de la Asociación Colmenar Viejo Tierra de Cine.
La colaboración entre asociaciones vinculadas al patrimonio, el medio natural o la inclusión social amplía la lectura de una actividad que no solo recuerda una película, sino también la relación histórica entre cine, territorio y vida local. La asociación trabaja además en futuras exposiciones de fotogramas y pequeñas muestras documentales para completar la conmemoración del aniversario.
Escenarios míticos del western español
En Colmenar Viejo, las visitas tendrán lugar el sábado 23 de mayo en tres turnos: 11, 12 y 13 horas. El punto de encuentro será la entrada a la Dehesa de Navalvillar, junto a la Base FAMET, y las plazas serán limitadas mediante inscripción previa.
La ruta recorrerá los restos y localizaciones donde Sergio Leone rodó escenas de El bueno, el feo y el malo junto a Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach. En aquel mismo espacio llegaron a convivir decorados de películas como Las petroleras, Antes llega la muerte, Parada en el infierno o Fuera de la ley.
Aunque hoy apenas quedan algunos restos visibles de aquellos poblados cinematográficos, el paisaje sigue conservando una enorme fuerza visual. La visita combinará recorrido sobre el terreno con apoyo de imágenes y referencias cinematográficas para ayudar a los asistentes a reconstruir cómo fueron aquellos escenarios durante los años dorados del western europeo.
Un aniversario que mira al paisaje y a la memoria
El domingo 24 de mayo será el turno de Manzanares El Real, donde la Asociación El Real organizará otra visita gratuita por la zona de El Rodaje, uno de los espacios más emblemáticos del western en España y escenario de películas como Cara a cara, Sol rojo o El halcón y la presa.
La propuesta busca reivindicar unos paisajes que durante décadas formaron parte del imaginario cinematográfico internacional y que hoy muchos vecinos desconocen pese a encontrarse a pocos kilómetros de sus casas. “Son restos arqueológicos, es medio natural ganadero e inclusivo”, apunta Santos sobre el valor que todavía conservan estos espacios.
Las rutas servirán así para recuperar una parte de la memoria de Colmenar Viejo, donde durante años convivieron ganado, dehesa y decorados del lejano oeste. La muerte de Jack Taylor añade ahora una dimensión emocional a esa mirada: la de un actor que formó parte de aquellos escenarios y que, desde el cine y el teatro, dejó también una huella directa en la vida cultural del municipio.










