Miles de vecinos recorren el centro de la localidad al grito de «No se ve, dónde está el alcalde de Colmenar», impulsados por la Plataforma y arropados por todas las fuerzas políticas excepto el PP
JT.- En la mañana del domingo las calles del centro de Colmenar Viejo se vieron atravesadas por un largo aluvión de gentes de toda condición que atendieron a la convocatoria de la Plataforma por las Urgencias en Colmenar que conmemoraba de este modo el quinto aniversario de la supresión de este servicio en la localidad.
«Es una vergúenza», «es intolerable», «no se puede permitir»: en medio de una animada coreografía y un buen surtido de eslóganes, las conversaciones de este cronista con los asistentes estaban siempre cargadas de este tipo de expresiones. Expresiones que recogían la rabia y la desazón por un estado de cosas que en este caso se centraban en las urgencias, pero que también apuntaban a una situación progresiva de deterioro de la sanidad madrileña.
Un trabajo admirable
«Esta enorme convocatoria es el resultado del esfuerzo de un puñado de mujeres (y también algún hombre) que llevan cuatro años haciendo de esta Plataforma una gran herramienta de transformación social», nos decía uno de los vevinos, uno de tantos con los que hemos hablado y que, como todos los demás que aparecen en esta crónica, nos ha pedido el anonimato.
«Los únicos nombres que importan -nos dice este interlocutor- son los de Cloti, Pilar, Ana, María José… las grandes impulsoras y sostenedoras de la Plataforma, que han hecho posible este éxito».
Es la tercera vez que la Plaforma se echa a la calle y una vez más ha conseguido reunir a muchos centenares de vecinos. ¿Cuántos?. «Da lo mismo la cifra: somos muchos, y eso es lo importante», dice alguien. Y otro (otra en este caso, añade): «Y hubiéramos sido más si el Ayuntamiento no hubiera vuelto a engañar a los vecinos».
Nuestra interlocutora se refiere a la nota de prensa que el Ayuntamiento emitió el mismo día que la Plataforma decidió esta manifestación. En ella anunció que «en pocos meses» habría de nuevo urgencias en Colmenar y que, si no las había, era por culpa del gobierno central.
El riesgo a normalizar
«Mienten, y lo saben», nos dice alguien. «Los jóvenes médicos que terminan el MIR no quieren venir a Colmenar porque las condiciones son pésimas y ni el gobierno regional ni el Ayuntamiento impulsan su mejora. Mira cómo en Tres Cantos y en Soto sí que las hay, aunque sean muy precarias».
La doctora Ana Encinas, médica de familia e incansable defensora de la sanidad pública, intervino al final del acto para señalar: «Estáis pidiendo, simplemente, volver a lo que teníais antes. Tan sencillo como eso».
La doctora Encinas incidió en un término que también había señalado a este cronista alguna de las impulsoras de la Plataforma: «El riesgo es que normalicemos esta situación, que los vecinos se acostumbren a ir a las consultas privadas o a los grandes desplazamientos para acudir a una urgencia».
«Ya se nos han quedado familiares en el camino -insisten-, y no podemos permitir que esto siga sucediendo».
Todos los partidos… menos uno
En la manifestación, que transcurrió sin ningún incidente desde el Centro de Salud Colmenar Norte al Centro de Salud Colmenar Sur, se cumplió escrupulosamente con la exigencia de la Plataforma y no se enarboló ni una sola bandera ni símbolo partidista.
Hubo tres pancartas, las dos primeras encabezando la manifestación y sujetadas por las impulsoras de la Plataforma y diversos vecinos y vecinas sin ningún connotación ideológica. La tercera pancarta estaba en el último tramo y tras ella aparecían algunos significados representantes de la política local y regional: «Esto no va de ideologías, sino de interés local», nos dijo una de ellas, resmiendo el sentir de los reunidos.
«El PP no está aquí -añade otra-, porque el Alcalde dice que él no resuelve los problemas manifestándose. Pero cuando su partido lo convoca a la Plaza de Colón, en Madrid, allí está él el primero con su bandera».
249 euros
Un miembro de la Plataforma hace balance de esta convocatoria: «Esto es un éxito de todos los vecinos y vecinas, con un mérito enorme de las compañeras de la Plataforma. Y nos ha costado 249 euros, que es lo que nos hemos gastado en las seis mil cuartillas que hemos impreso y repartido por todo Colmenar».
Pero esto continuará. Todos lo tienen claro.










