El colapso del transporte público en Colmenar Viejo no es nuevo, pero sí cada vez más insoportable. En horas punta, viajar en Cercanías es un ejercicio de resignación: averías constantes, retrasos diarios y nula capacidad de respuesta.
Esta situación afecta a miles de vecinos que dependemos del tren para trabajar o estudiar en Madrid. A pesar del crecimiento de la población, la red de transporte público no ha mejorado, y el Cercanías sigue operando con frecuencias insuficientes y convoyes saturados.
Transporte público saturado
Renfe ha anunciado inversiones, pero no se ven mejoras reales. Mientras tanto, seguimos perdiendo tiempo y salud cada día. Colmenar Viejo necesita un servicio de transporte moderno, puntual y digno.
No se trata de un privilegio, sino de un derecho. Exigimos medidas urgentes antes de que este colapso del transporte público se convierta en abandono total.
Sebastián Martínez. Colmenar Viejo.










