La asociación cultural A Pleno Telón abre su 11ª temporada cargada de ilusión y retos tras cerrar su décima temporada con un emotivo éxito. Este peculiar ecosistema escénico ha demostrado que el teatro juvenil en Colmenar Viejo no solo es posible, sino que se ha convertido en un referente cultural madrileño.
RG. La undécima temporada de A pleno Telón llega a Colmenar Viejo con más de 140 jóvenes implicados en un proyecto que combina pasión, calidad y compromiso social. La asociación, que ha logrado consolidarse tras una década de trabajo, afronta el reto de mantener su actividad pese a la incertidumbre económica. “Queremos pensar que el teatro es bueno para Colmenar”, resume Leticia Fernández, una de sus impulsoras.
Consolidación, diversidad de montajes y un ambiente de compañerismo marcan la hoja de ruta de un grupo que se ha convertido en referente cultural en el municipio. Pero, junto al entusiasmo, aparece también la preocupación por la financiación. “Estamos intentando buscar patrocinadores, a ver si alguna empresa local quisiera apoyar la actividad”, admite Fernández.
Teatro juvenil como motor cultural
En esta nueva etapa, la asociación continúa expandiéndose. “La novedad es que cada año se consolida en los colegios. Este año tenemos un grupo nuevo, en el Héroes del 2 de mayo. Son todos grupos de teatro de Colmenar, de colegios, institutos y adultos”.
El eclecticismo es otra de sus señas de identidad. “Hacemos desde clásico, contemporáneo, teatro social, de todo”. La elección de las obras responde a un criterio muy claro: dar voz a todos los integrantes. “El criterio es que sea lo más coral posible, porque son grupos muy numerosos y no es fácil encontrar obras para que todos tengan su participación en escena”.
Además de la calidad artística, el grupo valora el impacto humano que provoca cada representación. “Como mensaje, casi no es tanto el texto en sí, como que vean el compromiso que tiene el grupo juvenil con el teatro y la relación que se genera entre ellos”.
El reto económico de A pleno Telón
El crecimiento del proyecto ha sido notable. “Cada vez nos conoce más gente, cada vez se acerca más gente a nuestra asociación”. Sin embargo, la sostenibilidad financiera se ha convertido en un desafío permanente. “Estamos intentando buscar la manera de financiar los montajes, porque nosotros financiamos todo, desde el vestuario, la escenografía, el atrezo, todo”.
La falta de apoyo económico estable complica la situación. “Este año la subvención cultural, de momento a fecha de hoy, creemos que no vamos a percibirla y nos ha roto un poco…”. Aun así, la asociación mantiene sus cuotas ajustadas y ofrece becas para garantizar que nadie se quede fuera. “Creemos que todo aquel que quiera hacer teatro puede hacerlo con nosotros, eso seguro”.
El esfuerzo organizativo es titánico: profesores comprometidos, familias volcadas y jóvenes que dedican horas de ensayo. Todo ello sin un equipo profesional de comunicación. “Difundimos a través de nuestros propios contactos. Ojalá pudiéramos tener medios para una persona dedicada a la difusión, sería fantástico, pero ahora mismo no podemos ni plantearlo”.
Una lucha que merece la pena
El ecosistema escénico de A pleno Telón no se limita a Colmenar Viejo. Sus grupos participan en certámenes de la Comunidad de Madrid, como el Festival de Teatro de Alcalá. Sin embargo, los premios apenas ayudan a financiar la actividad. “Eso es muy enriquecedor, pero dinero no entra por ahí”.
El futuro pasa por mantener lo logrado y buscar estabilidad. “El reto para este año es mantener la calidad de los montajes, con la dedicación que requiere, y mantener la estructura que tenemos, eso ya es un reto”. Y lanza una invitación directa: “Buscamos empresas patrocinadoras que quieran ayudar con la financiación para poder continuar con… un poquito de tranquilidad y con una actividad que es muy beneficiosa para la comunidad”.










