Un mural interactivo recuerda en Colmenar Viejo la importancia de mirar más allá de las pantallas. La Casa de la Juventud celebró su 15 aniversario con la obra del artista colmenareño Adrián Fernández (Cober), que combina spray y acrílico en un mensaje de conciencia social. La pieza enlaza con la trayectoria del artista urbano y con la voluntad del centro de seguir siendo un espacio vivo para los jóvenes.
TS. La Casa de la Juventud de Colmenar Viejo inauguró, a las 12:00 del mediodía de ayer, un mural firmado por el artista local Adrián Fernández, conocido en el ámbito urbano como Cober. La obra celebra el 15 aniversario de la ampliación del centro y transmite un mensaje rotundo: la necesidad de dejar a un lado las pantallas para recuperar el juego y la vida en la calle.
Una obra que interpela y emociona
El mural ocupa una de las fachadas interiores del edificio, transformando el espacio en un escenario para la reflexión. La composición muestra a una niña que rompe las barreras digitales para encontrarse con una marioneta, símbolo de un ocio más humano y cercano.
El propio autor lo explica en sus redes sociales: “Mural que pinté en la Casa de la Juventud de Colmenar Viejo con spray y pintura acrílica para concienciar a los jóvenes y no tan jóvenes de la importancia de no estar todo el día pegados a una pantalla y de salir a la calle a jugar y socializar. A veces no nos damos cuenta y pasamos horas y horas perdiendo el tiempo mirando el móvil, sin valorar lo que tenemos fuera de esta pantalla”.
Además, la pieza incorpora un elemento interactivo: cuerdas colgantes que permiten al público jugar con la imagen y hacerse fotos. Un código QR acompaña el mural, donde se explica el proceso creativo y el significado de la intervención.
El mensaje y el contexto del aniversario
El mural se inauguró en un acto institucional en el que participaron colectivos sociales y representantes municipales. El concejal de Juventud, Enrique Navarro Hermosilla, subrayó: “Queremos transmitir, concienciar y sensibilizar a los colmenareños y a la sociedad en general sobre el uso abusivo de los dispositivos móviles”. El mensaje institucional incide en cómo el abuso de los dispositivos móviles está debilitando poco a poco los vínculos personales y reduciendo la capacidad de socialización, especialmente entre los jóvenes
La inauguración sirvió también para recordar el papel de la Casa de la Juventud como espacio de encuentro desde hace tres lustros. Durante este tiempo, el centro ha ampliado su oferta con propuestas que han ido de la mano con los cambios generacionales y tecnológicos.
Adrián Fernández, entre el spray y el lienzo
El mural conecta con la evolución artística de Adrián Fernández, que comenzó en Colmenar Viejo pintando muros de manera autodidacta. Conocido como Cober, combina el uso del spray y la pintura acrílica, en un estilo que une técnica y emoción. Tal como ha contado en anteriores entrevistas, disfruta tanto de los murales en la calle como del trabajo más íntimo en lienzo, convencido de que el arte urbano es efímero, pero el cuadro permanece.
Ingeniero de formación, Cober ha convertido la pintura en su modo de vida, con encargos dentro y fuera de España. Sin embargo, mantiene una relación constante con Colmenar Viejo, donde sus murales siguen dejando huella en espacios deportivos, puentes y ahora en la Casa de la Juventud. Con esta nueva obra, el artista reafirma el valor del muralismo como vehículo para la reflexión social y cultural.










