ColmenarAlDía

Fundación Jesús Caminante: El hogar donde más de 40 personas vuelven a empezar

Este albergue sin subvenciones públicas ofrece techo, alimento, atención médica y dignidad a quienes lo han perdido todo, impulsado únicamente por el voluntariado y la solidaridad de Colmenar Viejo.

En el número 25 de la calle Río Genil, las puertas se abren a diario para recibir a quienes se han visto obligados a vivir en la calle. Desde 1987, la Fundación Jesús Caminante trabaja en Colmenar Viejo acogiendo a personas en situación de extrema necesidad, muchas de las cuales enfrentan graves problemas de salud física o mental.

En este hogar, más de 40 residentes encuentran un espacio seguro donde no solo cubren sus necesidades básicas de alimento, vestido e higiene, sino que reciben atención médica, realizan actividad física y recuperan la estabilidad perdida. Además, La Fundación Basílica de Colmenar Viejo mantiene desde 1987 un acuerdo con la Asociación Jesús Caminante para hacer posible el Hogar Jesús Caminante de Colmenar Viejo.

Una nueva etapa centrada en la dignidad y el amor al prójimo

El albergue acaba de iniciar una nueva etapa impulsada por su nuevo presidente, el sacerdote Antonio García Rubio, una figura muy conocida y querida en el municipio por su anterior trayectoria como párroco de la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora. García Rubio se ha propuesto dar visibilidad a la inmensa labor humana que se realiza entre sus paredes, recordando que en la fundación todas las manos son bienvenidas.

«Aquí se dignifica la vida de estas personas», destaca el concejal de Política Social, Jesús Fernández Fuillerat, que además señala que la labor del centro va mucho más allá del amparo material.

El motor de la solidaridad vecinal: sin subvenciones públicas

Mantener en marcha este refugio supone un reto cotidiano, ya que la entidad no recibe subvenciones públicas. Los ingresos actuales resultan insuficientes para cubrir las necesidades de los residentes y el mantenimiento de las instalaciones, por lo que el albergue sobrevive gracias a la solidaridad de los vecinos de Colmenar Viejo.

Iniciativas populares como la campaña ‘Una caña, una ilusión’, los mercadillos parroquiales, los donativos de vecinos y las entregas de material en especie forman la base económica que sostiene la institución. A esto se suma el trabajo altruista de los voluntarios, quienes dedican su tiempo a asistir directamente a los acogidos y a cuidar del recinto.

Respaldo municipal y apoyo al voluntariado

El Ayuntamiento de Colmenar Viejo ha acompañado la trayectoria de la fundación facilitando el terreno sobre el que se levanta el centro desde hace dos décadas. Además, está exenta del pago del IBI y cuenta con la gratuidad del servicio funerario.

En la actualidad, el consistorio promueve la llegada de nuevos colaboradores a través del Punto de Información al Voluntariado (accesible en el correo voluntariado@colmenarviejo.com) y estudia nuevas fórmulas de colaboración para reforzar la sostenibilidad de este servicio social esencial en el municipio.

Álvaro García Hernán/ Colmenar al Día

Compartir:

Te interesará

No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Newsletter Colmenaraldía

Súmate a nuestra newsletter

Únete a la comunidad

¿Quieres estar al día? Entra en nuestro canal de difusión en whatsapp

Enlace copiado