Leo con estupor que el Ayuntamiento de Colmenar Viejo destinará 2,2 millones de euros a la organización de festejos taurinos en los próximos años. En un municipio donde faltan infraestructuras educativas, donde los jóvenes no tienen espacios culturales adecuados y donde la sanidad pública sufre recortes, resulta ofensivo que se priorice financiar espectáculos controvertidos antes que necesidades básicas.
Más allá del debate ético sobre los toros, que también debería abordarse, la cuestión principal es de sentido común: ¿de verdad es esta la mejor inversión para nuestro futuro? ¿No sería más sensato dedicar esos fondos a construir el cuarto instituto que tanto se reclama o a reforzar los servicios públicos?
Como vecina comprometida, pido al Ayuntamiento que reconsidere sus prioridades. Colmenar Viejo merece un proyecto de futuro, no anclarse en tradiciones a costa del bienestar común.
Carmen Medina. Colmenar Viejo.










