ColmenarAlDía

Un premio ambiental con raíces y con ramas

Foto: ARBA

La Concejalía de Medio Ambiente de Colmenar Viejo abrió recientemente el plazo de candidaturas para el XI Premio Compromiso Ambiental, una distinción que pretende reconocer la acción ecológica presente y honrar las raíces del activismo medioambiental en esta zona.

Redacción. Carlos Llorente, fundador de ARBA local y primer presidente de la asociación, recibió un homenaje póstumo en la anterior edición del premio por su incansable defensa del patrimonio natural. Su nombre quedó grabado en una placa, pero sobre todo, en la memoria verde de este municipio. Su empeño en la reforestación y su actitud colaborativa han marcado un estándar que hoy siguen quienes aspiran al galardón.

“Siempre recordaremos a Carlos como una persona integradora y animosa para repoblar nuestros campos yermos con árboles autóctonos”, señalan desde ARBA Colmenar, que aún mantiene vivo su legado con plantaciones, talleres y salidas educativas al campo.

Pero su empeño venía precedido del de otros, y continuará en el futuro.

¿Qué se premia y hasta cuándo?

Las propuestas para esta XI edición podrán presentarse hasta el 31 de diciembre de 2025. El acto de entrega se celebrará el 5 de junio de 2026, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente. El concejal Felipe Mansilla Nogales, al anunciar la convocatoria, explicó que se quiere premiar proyectos y acciones que contribuyen de forma relevante en el respeto y mejora del medio ambiente, tanto urbano como rural.

Pueden nominarse personas, entidades o colectivos cuyas acciones con un impacto ambiental directo en la zona, desde iniciativas vecinales hasta proyectos de innovación ecológica.

Una historia de compromiso ambiental

Desde la primera edición, que reconoció al político Fernando Colmenarejo Berrocal, hasta la más reciente con ARBA Colmenar, el galardón ha sido un reflejo de la diversidad de esfuerzos por proteger la naturaleza: apicultores, profesores, senderistas, ganaderos ecológicos y asociaciones naturalistas.

La edición que quedó desierta por falta de candidaturas solventes (la séptima) también dejó una enseñanza: el compromiso ambiental necesita continuidad, no sólo momentos. Este premio busca precisamente eso.

Este año, el municipio también ha impulsado otras iniciativas verdes, como las rutas de educación ambiental organizadas en la Dehesa de Navalvillar y los talleres familiares de reciclaje celebrados en el centro cultural Pablo Neruda.

Carlos Llorente no está para recibir premios, pero su ejemplo ha florecido en muchas manos que hoy siguen plantando futuro. La XI edición del galardón es, en cierto modo, otra semilla suya.

Compartir:

Te interesará

No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Newsletter Colmenaraldía

Súmate a nuestra newsletter

Únete a la comunidad

¿Quieres estar al día? Entra en nuestro canal de difusión en whatsapp

Enlace copiado