La fotógrafa Beatriz Escribano presenta en Colmenar Viejo una colección de murales urbanos captados durante sus recorridos por la ciudad y la exposición podrá visitarse del 4 de febrero al 3 de marzo.
AP. – La muestra reúne imágenes tomadas durante sus paseos cotidianos, que muestran murales, detalles de fachadas y escenas callejeras que la autora captó tanto con intención documental como dejándose sorprender por la ciudad. Compuesta por 20 piezas, la exposición busca poner en valor la dimensión plástica y social del muralismo urbano más que el grafiti reivindicativo.
De la calle al encuadre
Escribano explica que su trabajo nace del paseo: a veces sale buscando, otras se deja llevar. «Voy por los barrios con la cámara y fotografío lo que me llama la atención», cuenta, y resalta que su interés se centra en el color y la composición, dándole importancia a la foto real, aunque a veces, recorta detalles, ajusta la nitidez y corrige la luz para que la imagen refleje lo que el ojo percibió.
La serie incluye murales de Madrid y Valencia, así como intervenciones en pequeños municipios, donde el arte en fachadas contribuye a dinamizar los espacios urbanos. Los murales que ha seleccionado destacan por su colorido y vitalidad, evitando piezas agresivas o estrictamente reivindicativas, y buscan ofrecer una lectura luminosa del paisaje urbano.
Detalles que cuentan historias
La autora distingue entre grafiti y mural: mientras el primero se centra en la letra y la reivindicación, el mural plantea un trabajo más artístico, a menudo realizado con grúas sobre grandes fachadas y con planificación técnica. Además, al estar en la calle, el arte urbano se deteriora por la intemperie, por lo que fotografiarlo funciona también como archivo de memoria pública.
En sus imágenes, Escribano muestra cómo el color transforma un barrio o cómo un detalle, como una mano pintada o una ventana integrada, funciona como microrelato dentro del mural. Esa atención al detalle explica su modo de trabajar, fotografiando, seleccionando y recortando hasta que la imagen “cuenta por sí misma”. La muestra se puede visitar en el Centro Cultural Picasso del 4 de febrero al 3 de marzo y la autora confía en que su carácter diferente atraerá a vecinos y visitantes, con posibilidad de llevarla a otros centros culturales y futuros proyectos relacionados con viajes.










