“Las madres han acabado llorando al ver lo que sus hijos eran capaces de hacer”, destaca Verónica Caballero, «pero hemos constatado que el apoyo institucional es mínimo y que los menores con discapacidad no están presentes en los clubes deportivos».
Alea Palacino /Juan Torres.- Las primeras Paralimpiadas Infantiles de Colmenar Viejo han confirmado el éxito de una iniciativa pionera que ha logrado acercar el deporte adaptado a decenas de familias del municipio. El objetivo era realizar un proyecto que permitiera hacer del deporte un espacio seguro, adaptado y real.
Tras la celebración de la jornada, Colmenar al Día ha hablado con dos de las representantes e impulsoras del proyecto, Verónica Caballero y Pilar Hernández, quienes destacan la gran acogida de una propuesta que ha demostrado que, cuando el entorno se adapta a las necesidades de los menores, las barreras desaparecen y afloran capacidades que muchas veces permanecen invisibles.
De una necesidad familiar a una cita real
Verónica Caballero, estudiante de Integración Social y madre de un niño con TEA, explicó que el proyecto surgió al detectar una carencia muy concreta en el municipio. “Había un problema real con el deporte, las extraescolares, el miedo que teníamos las madres por nuestros hijos con algún tipo de discapacidad”, recuerda. De esa inquietud nació la propuesta que más tarde llegó a Asprodico y al Ayuntamiento.
La respuesta fue en principio positiva. Distintos clubes, escuelas y profesionales del deporte aceptaron colaborar de forma gratuita y voluntaria, permitiendo poner en marcha actividades de patinaje junto a la Escuela Tupanga, capoeira con el instructor Cabecao, judo con EFN Colmenar, karate con Bushido, ajedrez con el Club Ajedrez Colmenar y gimnasia rítmica de la mano de Pilar Hernández. La implicación de estas entidades hizo posible que decenas de menores pudieran descubrir nuevas disciplinas en un entorno adaptado y seguro. Otras disciplinas, como frontenis, que está empezando en el municipio, se sumaron también para impulsar su actividad.
La experiencia ha servido para abrir una reflexión más amplia sobre la necesidad de adaptar los espacios deportivos a los menores con discapacidad. Caballero insiste en que no se trata de encajar a los niños en un formato rígido, sino de ajustar el entorno a sus capacidades. “Se adapta el evento a los niños, no los niños al evento”, resume, una idea que marca el espíritu de la propuesta, y que así se ha desrrollado durante los dos días».
Deportes pensados para lo que sí pueden hacer
Una de las claves del proyecto es que ha roto con varios prejuicios habituales. Según explicó Caballero a las familias participantes, disciplinas como capoeira, ajedrez, rítmica, karate, judo o patinaje trabajan mucho más que el ejercicio físico. También refuerzan coordinación, equilibrio, lateralidad, frustración, escucha o concentración.
Ese enfoque ha sido bien acogido por monitores y clubes, que en muchos casos desconocían recursos tan sencillos como los pictogramas, la anticipación o las estructuras visuales para ayudar a los menores. La falta de sensibilización que hay hacia la discapacidad en deportes base sigue siendo, a juicio de Caballero, uno de los grandes retos pendientes.
La práctica ha demostrado además que muchos niños sí pueden participar con intensidad cuando el contexto se adapta a ellos. Familias que llegaron con dudas han acabado emocionadas al ver a sus hijos probando actividades que, en principio, parecían fuera de su alcance. En algún caso, incluso, el patinaje o el frontenis ha terminado convirtiéndose en una puerta abierta a inscribirse en un club.
Respiro para las familias y una lección para los clubes
Más allá del deporte, las Paralimpiadas Infantiles también han ofrecido algo muy valorado por las familias, el respiro. Verónica Caballero recuerda que muchas madres y padres viven con una vigilancia permanente que hace muy difícil delegar en una extraescolar convencional.
Por eso, la jornada no solo ha sido una exhibición, sino también una oportunidad para que las familias vieran “lo que hacen los niños detrás de las puertas”, con monitores preparados y un entorno controlado. La reacción ha sido muy positiva y varias familias han animado a sus hijos a seguir en algunos de los clubes participantes.
Caballero subraya que el objetivo final es mirar más a la capacidad que a la discapacidad. “Queremos que se fijen más en su capacidad y no en la discapacidad”, afirma. Y esa es, precisamente, la lección que deja una cita que ya ha mostrado su valor en Colmenar Viejo sobre el deporte paralímpico y las familias.
Sombras en el horizonte
Verónica Caballero ha sido transparente al señalar dos peros en el balance final de la jornada. En primer lugar, la constatación de que en los clubes deportivos de Colmenar Viejo no hay lugar para los niños y niñas con discapacidad. Salvo en gimnasia, donde hay dos niñas con down que están federadas y compiten -una de ellas pudo participar en la jornada- no hay otro espacio más que el ofrecido por Asprodico para los niños diferentes. «Esto habría que corregirlo -señalan nuestras interlocutoras- pero no parece que los clubes cuenten con apoyo institucional para hacerlo».
Y es que este segundo aspecto, el de apoyo institucional, ha dejado muy preocupadas a las organizadoras. «El Ayuntamiento -señala Caballero-, salvo ceder el espacio y darnos unos zumos, no ha querido saber nada más. La concejal de Deportes tenía otras actividades de mayor relevancia durante el fin de semana y no hemos sabido de ella».
Y termina con contundencia: «Habrá más Paralimpiadas Infantiles de Asprodico. Pero no en Colmenar Viejo. Nos iremos a Tres Cantos, a Alcobendas o a donde nos ofrezcan apoyo de verdad».
Con todo, las Paralimpiadas se han celebrado y han sido un éxito. Eso es lo importante.
[Ampliación y rectificación]
La Junta Directiva de ASPRODICO, con fecha de 11 de junio, ha remitido la siguiente nota a la dirección de Colmenar al Día, y la publicamos en su integridad:
«ASPRODICO desea aclarar que la persona entrevistada participó en esta
entrevista a título estrictamente personal y no ostenta representación
institucional de la entidad.
Las opiniones expresadas en la entrevista no constituyen un posicionamiento oficial de la asociación, ni fueron previamente conocidas o aprobadas por su Junta Directiva. Con ello queremos aclarar y dejar constancia que nos desvinculamos de las mismas y que no teníamos conocimiento previo de la presente cita que este medio iba a realizar a
Verónica Caballero, ni de sus afirmaciones.
Ella es madre usuaria y estudiante de Integración Social, quien, en el marco de su proyecto académico de final de etapa en EFA Valdemilanos, presentó a ASPRODICO una propuesta de ocio y deporte inclusivo dirigida a menores con discapacidad, iniciativa que posteriormente se desarrolló en colaboración con nuestra entidad.
Reiteramos que sus declaraciones en este medio no fueron filtradas ni aprobadas
previamente por nuestra Junta antes de publicarse, por lo que atienden
íntegramente a una valoración subjetiva personal, que nada tiene que ver con
el sentir, valoración y aprobación de ASPRODICO.
Queremos a su vez manifestar que dicha persona entrevistada, al no coincidir
en ese momento con la representación del Ayuntamiento que allí acudió, no fue
consciente de que un miembro del consistorio sí estuvo presente, apoyando
activamente el evento. Queremos subrayar nuestro más sincero agradecimiento al Ayuntamiento por su ayuda, respaldo y soporte constante y en especial, por la implicación recibida en la realización del evento del que hace referencia la presente noticia.
Gracias a su vez, a todos los voluntarios y a los clubes deportivos, que han formado parte de este proyecto solidario, ya que sin su ayuda y compromiso no habría sido posible. Insistimos en que la verdadera esencia y titular de esta noticia, debe ser el profundo agradecimiento al Ayuntamiento, a los voluntarios, a los clubes/asociaciones y a todas las personas que han sumado su ilusión y compromiso a este proyecto semana tras semana desde el mes de octubre del 2025 y que ha finalizado en el evento
del sábado pasado, día 6 de junio, con la celebración en el Polideportivo de La
Magdalena, cedido por el Ayuntamiento. Gracias de nuevo a todos los que lo
han hecho realidad.
‘Creando Sonrisas’, (como así se llama) ha nacido para quedarse en Colmenar
Viejo y desde aquí, hacerse grande y extenderse a donde sea necesario,
creciendo con la fuerza de la solidaridad, la ilusión, el esfuerzo compartido y la
esperanza de un futuro mejor. Cada paso que damos, cada sonrisa que
logramos, es la prueba de que, unidos, podemos construir un futuro lleno de
oportunidades para los niños y sus familias.
Y desde aquí, reafirmamos que el proyecto se quedará en nuestro municipio, sumando a todas aquellas personas y familias que quieran participar, para que juntos sigamos construyendo sonrisas de niños y de padres, abriendo las puertas a todos los que lo
necesiten y multiplicando ilusiones en cada paso que demos unidos, por y para
ellos: ya que la finalidad es seguir remando juntos, para que niños que lo
necesiten tengan un futuro amigable, adaptado y lleno de sonrisas, que es lo
importante».
(Comunicación enviada por correo electrónico al director de Colmenar al Día el día 11 de junio de 2026)










