Colmenar Viejo acoge en el mes de junio la exposición ‘Entornos’ y el Concurso de Fotografía Antigua en el Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso, con 102 obras y muy buena acogida entre vecinos.
Alea Palacino. – Juan Carlos Sánchez, coordinador de la muestra y profesor de pintura al óleo del Centro, nos cuenta que ‘Entornos’ funciona como un cierre de curso para el Centro Cultural ‘Pablo Neruda’ de Colmenar Viejo , donde más de un centenar de obras de alumnos se reparten entre distintas salas y técnicas.
Un curso entero convertido en exposición
La muestra reúne disciplinas muy distintas: óleo, acuarela, pintura creativa, cerámica, resina epoxi, restauración, manualidades y talla en madera. Sánchez define el centro como “un miniuniverso repleto de entornos” y explica que cada alumno selecciona una sola obra de todo el trabajo realizado entre octubre y junio.
La selección, añade, busca representar el curso de forma amplia pero coherente. “Cada profesor, en función de la obra que los alumnos han ido haciendo a lo largo del año, selecciona lo mejor o lo más representativo”, explica, para que la exposición refleje tanto la variedad como la personalidad artística de cada participante.
La muestra, instalada en la Sala Picasso y en el Vestíbulo, se ha organizado precisamente aprovechando la distribución del espacio. Las acuarelas comparten sala; los óleos y las técnicas mixtas ocupan varias estancias; y piezas especiales, como cerámicas o muebles restaurados, aparecen integradas en el conjunto.
Una exposición que sorprende
Sánchez recomienda verla sin prejuicios. “Cuando uno piensa en un centro cultural, a veces piensa que la obra va a ser un poco más infantil… y la verdad es que hay obras de bastantes aspectos”, señala. En la exposición conviven estilos clásicos, figurativos, realistas y también abstractos.
La recepción del público está siendo buena y ya ha habido visitantes interesados en comprar obras. Para el coordinador, eso tiene un valor especial para los alumnos: “Después del trabajo hecho durante todo el año, ver que tu obra está ahí expuesta y que la gente la ve, la valora, es grato”.
La muestra también cumple otra función, la de visibilizar un trabajo que normalmente queda dentro de las aulas. “La obra de muchos artistas se queda en un rincón y nadie la ve”, recuerda Sánchez, que celebra que esta cita permita sacar a la luz el aprendizaje del curso.

Un centro que no deja de crecer
Más de mil personas pasan semanalmente por el Centro Cultural Pablo Neruda, cuya oferta formativa se ha ampliado notablemente en los últimos años y abarca disciplinas artísticas, escénicas y de bienestar.
Ese crecimiento se nota también en el perfil del alumnado, cada vez más diverso. Hay personas jóvenes, adultos que salen del trabajo y alumnos jubilados, en una mezcla que Sánchez considera parte de la riqueza del centro. “Es muy heterogéneo”, resume, convencido de que la actividad cultural se ha convertido en un punto de encuentro intergeneracional.
La exposición comparte programación con el Concurso de Fotografía Antigua, instalado en la Sala Javier Villán hasta el 30 de junio, una propuesta que recupera memoria colectiva y amplía el alcance cultural de este mes. Para Sánchez, todo ello convierte junio en “un buen cierre de ejercicio”, antes de que terminen las clases y el centro haga balance de un curso que vuelve a dejar huella en Colmenar Viejo.










