La oposición de un nutrido grupo de aficionados colmenareños a la continuidad de la actual empresa gestora de la Feria de los Remedios ha cristalizado en un comunicado formal dirigido al Ayuntamiento. El concejal Felipe Mansilla responde y habla de «blindaje para la Escuela» y de «proceso transparente».
REDACCIÓN: Carlos Aragón Cancela, director de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo, matador y vecino de toda la vida, se suma con claridad a esta iniciativa. Denuncia el trato recibido por la escuela, lamenta la exclusión sistemática de sus alumnos y considera que Carlos Zúñiga hijo, actual empresario, no representa los valores que merece una plaza como la de La Corredera.
“Queremos que el Ayuntamiento sepa que una parte importante de los aficionados no está conforme con la gestión de este empresario”, resume sin ambages.
Una queja con nombres y apellidos
El malestar no es nuevo. En años anteriores ya se vieron pancartas de protesta en la plaza, pero esta vez han querido ir un paso más allá. “Nuestra intención es hacerles llegar formalmente nuestra queja con el comunicado. No es un comentario de barra de bar, es una posición clara y seria de un grupo de colmenareños”, explica Aragón Cancela. El escrito, firmado por asociaciones taurinas y vecinales, detalla lo que califican como una gestión nefasta: carteles sin atractivo, falta de variedad de encastes, sospechas de manipulación en las astas, subida de precios, abandono de tradiciones y una promoción raquítica.
Todo ello ha derivado en una pérdida masiva de público y en una feria que, según denuncian, ha dejado de representar la tradición taurina del municipio.
Sin apoyo a la cantera local
Pero si hay un punto especialmente sensible, es el desprecio a la Escuela Taurina. “No ha habido ni el más mínimo estímulo hacia nosotros. La empresa ha demostrado un desinterés absoluto”, se recoge en el comunicado. Carlos Aragón, como director y representante de los jóvenes toreros, lo vive de forma directa: “Si este empresario continúa, nuestros chavales lo van a tener muy complicado para torear en la Feria de los Remedios. Por no decir imposible”.
Más allá del egoísmo —que él mismo admite con ironía—, subraya que lo preocupante es que se castigue a la cantera local por razones personales o políticas. “No me parece que su actitud beneficie a ningún chaval que esté a mi lado”, afirma.
Una decisión en manos del Ayuntamiento
La licitación para gestionar la plaza está en marcha, y la voz de estos aficionados quiere llegar a tiempo. “Es una reflexión que se lanza para que el Ayuntamiento lo tenga en cuenta. No se trata de imponer, sino de que se sepa lo que pensamos muchos”, concluye el torero. En Colmenar Viejo, la tradición taurina no se mide solo en festejos, sino en respeto. Y buena parte de la afición considera que ese respeto se ha perdido.
El Ayuntamiento responde: blindaje para la Escuela y transparencia en la licitación
En respuesta a estas declaraciones, el concejal de Asuntos Taurinos, Felipe Mansilla, ha remitido a este periódico un comunicado en el que asegura haber mantenido reuniones con el director de la Escuela para garantizar la presencia de sus alumnos en la novillada sin picadores de la Feria. Además, defiende que el nuevo pliego incluye facilidades para que más empresas puedan optar a la gestión, como la rebaja de los requisitos económicos y técnicos.
El concejal, en nombre del equipo de gobierno, subraya que el proceso de adjudicación es totalmente transparente, se rige por la Ley de Contratos del Estado y está en manos de una Mesa de Contratación compuesta exclusivamente por funcionarios. Cualquier intento de ignorar los informes técnicos supondría, advierte Mansilla, incurrir en prevaricación. “La empresa adjudicataria será la que presente la mejor oferta para la fiesta, la afición y Colmenar Viejo”, concluye el comunicado, que insiste en su ánimo de aclarar y no de polemizar.










