¿Te has topado con vallas, zanjas y desvíos en tu calle últimamente? No es casualidad. La localidad está inmersa en una serie de reformas urbanas que buscan transformar su paisaje cotidiano.
FT. Las recientes obras de acondicionamiento en las calles Hermano Jesús, Pablo Sarasate, Isaac Albéniz y Ruperto Chapí, finalizadas en mayo de 2025, son una muestra de este impulso renovador. Con una inversión de más de 630.000 euros y una duración de cinco meses, se han renovado aceras, calzadas y alumbrado, eliminando barreras arquitectónicas para mejorar la accesibilidad peatonal. Estas intervenciones, financiadas en parte por el Plan de Inversiones Regional de la Comunidad de Madrid, buscan adaptar la ciudad a las necesidades actuales de movilidad y seguridad vial.
Pero estas no son las únicas calles en transformación. En junio de 2024, se concluyeron obras similares en las calles Río Júcar, Río Segura, Jamaica, Lima, Colombia y Pilar de Zaragoza, con una inversión de 1,3 millones de euros. Estas reformas incluyeron la renovación de redes de saneamiento y alumbrado, así como la creación de plataformas únicas para facilitar el tránsito peatonal.
Además, el barrio del Moncayo ha iniciado su propia metamorfosis. Desde enero de 2025, se están llevando a cabo mejoras en las calles Pico de la Maliciosa, Los Tintes y el paseo de la Magdalena, con un presupuesto de 1,38 millones de euros. Estas obras abarcan desde la renovación de aceras y calzadas hasta la creación de un parque canino, respondiendo a demandas vecinales y buscando revitalizar la zona.
Este conjunto de actuaciones refleja un esfuerzo por modernizar la infraestructura urbana, adaptándola a las necesidades de una población en crecimiento y promoviendo una ciudad más accesible y funcional para todos sus habitantes.










