El director de cine Víctor Matellano, con quien colaboró en sus dos últimas películas, ha declarado a Colmenar al Día: «José Luis deja una huella imborrable en el cine español y en Colmenar Viejo porque era un gran artista, pero sobre todo una bellísima persona».
FT. El pasado 5 de junio falleció en Madrid José Luis Galicia, figura clave del cine español, pintor, grabador y amigo cercano de Picasso. Nacido en 1930, el mismo día y año que Clint Eastwood, ha fallecido a los 95 años, Decorador cinmetaográfico, Galicia convirtió la Dehesa de Navalvillar en un símbolo del cine del oeste europeo, en una época en la que la zona fue epicentro de rodajes internacionales. Su muerte cierra una etapa que marcó a la industria del cine y, sin buscarlo, también a la identidad visual del municipio.
La Dehesa como plató: westerns y vestigios del celuloide
Como ha resaltado la Asociación Cultural Colmenar Viejo, Tierra de Cine: «Entre los años 60 y 70, Galicia y su colaborador Jaime Pérez Cubero levantaron decorados inolvidables en la Dehesa, como el Fuerte Confederado para Antes llega la muerte (1964), ranchos para Siete pistolas para los McGregor (1966) o Las petroleras (1971). De esta última, aún se conserva una chimenea de ladrillo, visible desde ciertos puntos del paraje. Su firma está detrás de más de 190 películas, desde Varietés (1971) hasta El joven Picasso (1992)».
Su última colaboración profesional fue como asesor artístico en los rodajes de Vampyres y Parada en el infierno (2015), películas ambas rodadas por Víctor Matellano, y esta última filmada en la Dehesa y considerada el último western rodado en la Comunidad de Madrid.
Arte, teatro y un Picasso como aliado
José Luis Galicia era sobre todo un hombre vinculado al mundo de las artes plásticas. Como señaló a las puertas del tanatorio Víctor Matellano, en declaraciones exclusivas a este periódico: «Él era sobre todo pintor y artista gráfico que ha dejado una obra muy notable. Lo de decorador le hacía gracia y le permitió vivir y relacionarse con el cine, pero su obra va mucho más allá».
La obra de Galicia está entre sitios en en el Museo Reina Sofía y dejó su sello en los techos de la Catedral de la Almudena. Vinculado a Colmenar Viejo por su larga relación profesional con el muncipio y por relación con el también artista Pedro Alonso Morajudo, Galicia, por impulso de éste, ha donado piezas importantes de su obra al ayuntamiento colmenareño.
Fue amigo personal de Picasso, a quien conoció en París en 1952, y tuvo un papel clave en facilitar el regreso del Guernica a España al convencerle de cambiar la cláusula que lo retenía en el MoMA de Nueva York.
En la localidad también participó en montajes teatrales históricos como el Privilegio de Villazgo o el Auto de los Reyes Magos, reforzando su conexión con la escena cultural local. En 2023, recibió la Medalla de Honor de la Asociación Española de Pintores y Escultores.
El Centro Cultural Picasso acogerá el próximo mes una exposición retrospectiva sobre su vida y obra. Será el cierre simbólico de una trayectoria que no solo construyó escenarios de celuloide, sino que ayudó a moldear la memoria visual y emocional de toda una generación de cine y territorio.










