Colmenar Viejo cumple dos años bajo el actual equipo de Gobierno y la autocomplacencia institucional contrasta con el malestar creciente de los vecinos y la oposición. El municipio presume de cifras récord de habitantes y de “transformaciones históricas”, pero los problemas de fondo siguen sin resolverse y el diagnóstico sobre las políticas, sobre todo para los jóvenes, es especialmente severo: falta de vivienda asequible, carencia de alternativas de ocio real, y escasa participación en la vida pública local.
Redacción.- A lo largo de la semana pasado, Colmenar al Día pidió un balance de mitad de mandato a cada grupo político presente en el Ayuntamiento. Al tiempo, hemos hablado con vecinos y empresarios, y muy en especial con jóvenes. A continuación, plasmamos un resumen muy rápido de todo esto.
PP: «Un balance muy positivo»
Desde el equipo de Gobierno (especialmente desde la mayoría del PP, menos desde la minoría de Vox), el mensaje es de éxito. Carlos Blázquez, alcalde, asegura que “hemos cumplido el 85% de nuestros compromisos electorales y asentado las bases de los proyectos más ambiciosos”. Añade que “Colmenar es hoy una ciudad referente en la zona norte de Madrid”, y defiende que “la inversión municipal y la programación cultural y deportiva llegan a todos los sectores, también a los jóvenes”.
PSOE: “Menos propaganda, más realidades para la juventud”
Para Paloma Maroñas, portavoz del PSOE, “este mandato se está pareciendo demasiado a un escaparate: mucho evento y titular, pero poco avance en lo esencial”. Maroñas pone el foco en la situación de la juventud colmenareña: “Mientras se organizan macrofiestas y actividades incesantes, los jóvenes siguen sin acceso a vivienda digna, con empleos precarios y sin espacios propios de encuentro y formación”. Exige “un plan de juventud con presupuesto, recursos y participación real”.
Vox: “La gestión municipal está atascada por falta de personal”
Desde Vox, que forma parte del Gobierno pero con una actitud cada vez más crítica, se afirma que “hemos cumplido más de la mitad de nuestros compromisos”, pero matizan: “La falta de personal en el Ayuntamiento dificulta sacar adelante nuevos servicios y atender la demanda de los jóvenes”. Aun así, defienden su papel: “Hemos conseguido dinamizar el ayuntamiento, apostando por la eficiencia y la planificación”, señala su portavoz, Susana Jiménez.
Ganemos Colmenar: “Se apuesta por pan y circo, no por los problemas de verdad”
La oposición más contundente llega desde Ganemos Colmenar. Carlos Gómez Colmenarejo, su portavoz, resume el sentir de su grupo: “La gestión se ha basado en el pan y circo, con hamburguesas, marisco y macrofiestas, mientras empeoran los servicios básicos”. Respecto a los jóvenes, advierte: “Se les da entretenimiento de fin de semana pero no soluciones de futuro. Ni vivienda asequible, ni empleo de calidad, ni participación. Así es imposible frenar la fuga de talento y la sensación de abandono”.
Las demandas siguen sobre la mesa
La radiografía del ecuador de mandato en Colmenar Viejo deja, según los propios protagonistas, muchas tareas pendientes: mejorar el acceso a la vivienda, ofrecer alternativas de ocio y cultura sostenibles, facilitar la participación real de los jóvenes en las decisiones y dotar de recursos a los servicios públicos para que estén a la altura del crecimiento demográfico.
El desafío de los gobernantes de Colmenar Viejo para los próximos dos años será dar satisfacción a los vecinos que llenan páginas y páginas de Facebook lamentándose de un estado de cosas que no les satisfacen.










