El programa Comparte 2025-2026 ya está en marcha en Colmenar Viejo. La Casa de la Juventud ha presentado un calendario de actividades para los colegios de Infantil y Primaria que combina ocio, cultura y participación.
MJ. El objetivo del programa Comparte 2025-2026, según el comunicado oficial, es fortalecer la convivencia, crear lazos entre centros y fomentar valores como el respeto o la cooperación. Una apuesta que tiene antecedentes en cursos pasados y encuentra similitudes en otras localidades de la Comunidad de Madrid.
Educación en valores con nuevas fórmulas
El concejal de Juventud e Infancia, Enrique Navarro, subraya la intención del proyecto: “Queremos incentivar en los alumnos la educación de valores como el respeto, la solidaridad, la cooperación y la convivencia”. Entre las propuestas destacan las Mañanas de cine, los talleres de arte con luz negra o el encuentro musical Musicole, que lleva varios cursos reuniendo a cientos de escolares en torno a la música.
En esta edición también se incorporan talleres de primeros auxilios, guías de orientación educativa y plenos infantiles, que pretenden acercar la política municipal a los más pequeños. Todo ello se complementa con actividades fuera del horario lectivo, desde programas de ciudadanía activa hasta espacios de ocio juvenil.
Una línea que viene de lejos
Comparte no nace de cero. En 2021, el mismo programa ya incluía actividades como artes escénicas, música y propuestas de participación. El archivo municipal muestra cómo aquella edición sirvió para reforzar la cooperación entre colegios y la Casa de la Juventud. La continuidad indica que estas iniciativas funcionan y, sobre todo, que generan redes entre profesorado y alumnado más allá de cada centro.
La experiencia local coincide con lo que ocurre en otros puntos de la región. En Móstoles, por ejemplo, se ofertan más de 30 actividades de educación para la salud para alumnos, docentes y familias. En Villa de Vallecas, el Ayuntamiento impulsó en 2021 actividades extraescolares gratuitas con refuerzo escolar, idiomas y manualidades. La tendencia es clara: las ciudades apuestan por programas que no solo ocupan el tiempo libre, sino que intentan formar ciudadanos más conscientes.
Retos y posibles resultados
La gran incógnita es el alcance real. El año pasado, solo un 21% del alumnado madrileño pudo acceder a actividades extraescolares financiadas por la Comunidad. Este tipo de limitaciones presupuestarias obligan a los municipios a sostener sus propios proyectos. En este sentido, Comparte 2025-2026 se presenta como una herramienta para garantizar que los más pequeños tengan acceso a espacios de ocio educativo, independientemente de la situación económica de sus familias.
Por lo tanto, el reto es doble: lograr la participación de la mayoría de centros y mantener la continuidad del alumnado a lo largo del curso. La experiencia del programa Patios Abiertos, que este año permitirá a 300 colegios madrileños abrir sus instalaciones por las tardes, demuestra que la clave está en combinar accesibilidad y regularidad.










