ColmenarAlDía

El arte de Gracia Luque y Floro Nieto florece en noviembre en Colmenar Viejo

Fotos: Ayuntamiento de Colmenar Viejo

Las exposiciones Mujeres de Gracia y Las tintas de Floro, abiertas este noviembre en Colmenar Viejo, reúnen dos formas de mirar el arte contemporáneo desde lo íntimo y lo cotidiano.

MJ. Las Exposiciones Mujeres de Gracia presentan a la cordobesa Gracia Luque Muñoz, quien explora la feminidad y la naturaleza a través de un estilo que denomina “modernismo orgánico”, donde cuerpos y flores se funden en un mismo gesto vital. Por su parte, el madrileño Floro Nieto utiliza la tinta china, el café o el pimentón para retratar la España rural vacía, entre la melancolía y la esperanza.

Son dos universos que parecen lejanos y, sin embargo, se tocan. En la Sala Picasso, Gracia Luque Muñoz despliega su serie Mujeres de Gracia, un viaje pictórico entre colores y texturas naturales. Y en el vestíbulo, Las tintas de Floro propone un recorrido por los trabajos en plumilla y tinta china del madrileño Floro Nieto. Dos lenguajes que comparten una misma emoción: detenerse ante lo esencial.

La floración de lo femenino

El universo de Gracia Luque Muñoz nace de la unión entre cuerpo, naturaleza y arte. Su exposición Mujeres de Gracia reúne una treintena de obras que reinterpretan la figura femenina a través de formas vegetales y gamas de color intensas. La artista cordobesa, maestra y autodidacta, define su estilo como modernismo orgánico: una corriente personal en la que lo humano crece como una planta y la planta respira como una persona.

En sus lienzos, las flores se convierten en piel, los tallos en brazos, los rostros en jardines. «Son mujeres que han florecido en mis manos —ha dicho—, cuerpos que hablan el idioma de la naturaleza». La artista invita así a mirar la feminidad como una energía viva y cambiante, una identidad que se abre paso entre la historia del arte y el presente.

Su trayectoria, con exposiciones en Córdoba y Madrid, muestra una coherencia entre sensibilidad, pedagogía y búsqueda estética. En Mujeres de Gracia esa fusión alcanza su madurez: un canto colorista a la belleza de lo orgánico.

La tinta como memoria

A unos pasos, Floro Nieto presenta Las tintas de Floro, una colección de dibujos que exploran la España vacía con técnica y sentimiento. Autodidacta, curioso y experimental, Floro trabaja con plumilla y tinta china, pero también con materiales inusuales: café, pimentón o pigmentos de arcilla. En sus manos, la mancha se vuelve emoción.

Sus escenas rurales —casas derruidas, pueblos deshabitados, caminos sin paso— evocan una melancolía serena. «Lo que dibujo no son ruinas, sino historias que esperan ser contadas», afirma el artista. Cada trazo es una manera de rescatar lo que la prisa moderna deja atrás: la memoria de la vida cotidiana, los silencios del campo, la belleza de lo sencillo.

Su obra ha recorrido distintas localidades madrileñas, pero en Colmenar Viejo cobra un sentido especial: el de recordar que el arte también sirve para detener el olvido.

Dos miradas, un mismo pulso

Las Exposiciones Mujeres de Gracia son, en realidad, un diálogo entre opuestos: color frente a tinta, flor frente a piedra, cuerpo frente a ruina. En ambos casos, hay una búsqueda de sentido, una voluntad de mirar el mundo desde la emoción.

Luque Muñoz nos invita a redescubrir lo femenino como fuerza natural; Floro Nieto, a mirar lo rural como herida y esperanza. Entre ambos, el visitante encuentra una misma lección: el arte sigue siendo la mejor manera de preservar lo que el tiempo amenaza con borrar.

Compartir:

Te interesará

No hemos podido validar su suscripción.
Se ha realizado su suscripción.

Newsletter Colmenaraldía

Súmate a nuestra newsletter

Únete a la comunidad

¿Quieres estar al día? Entra en nuestro canal de difusión en whatsapp

Enlace copiado