La compañía refuerza su presencia en el municipio con un modelo basado en proximidad, atención personal y análisis demográfico, según el director de la oficina colmenareña
Redacción.- Mapfre ha abierto una nueva oficina en Colmenar Viejo tras un prolongado proceso de análisis y planificación que se ha extendido durante más de tres años. La decisión responde a los estudios de viabilidad que la aseguradora dice realizar de forma sistemática en cada municipio, teniendo en cuenta factores como el número de habitantes, el crecimiento previsto y la distancia entre oficinas.
Según explica Mario Trujillo, director dela nueva oficina, la apertura forma parte de una estrategia corporativa muy definida. “Mapfre tiene perfectamente estudiado cuántas oficinas puede haber en cada población y a qué distancia unas de otras, normalmente en torno al kilómetro”, señala.
En el caso de Colmenar Viejo, la compañía, según Trujillo, llevaba tiempo valorando la necesidad de reforzar su red, una previsión ligada tanto al crecimiento del municipio como a los nuevos desarrollos urbanos previstos a medio plazo. De hecho, afirma que no se descarta que en los próximos años puedan abrirse nuevas oficinas si la evolución demográfica lo justifica.
Con todo, Trujillo no ha aportado durante la conversación ninguna cifra de inversión, empleo generado, previsión de cartera o impacto real de la apertura en la atención al cliente.
Un modelo de franquicia tutelada
Las oficinas de Mapfre funcionan bajo un sistema asimilable a una franquicia, aunque con una fuerte supervisión desde la central. Los agentes disponen de autonomía operativa, pero las decisiones estratégicas —ubicación, imagen corporativa o límites territoriales— dependen directamente de la compañía.
La nueva oficina de Colmenar Viejo se integra en la red de la zona norte de Madrid, coordinada desde la oficina central de San Sebastián de los Reyes, de la que dependen también municipios de la Sierra y el norte de la Comunidad.
Mario Trujillo explica que, aunque existe una competencia interna entre oficinas, Mapfre establece reglas claras: los clientes pueden ser atendidos en cualquier sede, pero no se trasladan pólizas entre agentes de forma directa, preservando así el equilibrio dentro de la red.
Atención personal frente a la digitalización
Uno de los principales valores diferenciales que Mapfre quiere reforzar con esta apertura es, según su director, la atención presencial. En un contexto de creciente digitalización y externalización de servicios, la compañía apuesta por mantener oficinas físicas como punto de referencia, especialmente para la población de mayor edad.
“La atención personal sigue siendo fundamental, sobre todo para personas mayores de 60 o 70 años, que valoran poder hablar cara a cara con su agente”, explica Trujillo. Colmenar Viejo cuenta con un porcentaje significativo de población en estas franjas de edad, un factor que ha pesado en la decisión de abrir la nueva oficina.
Más allá de los seguros
Además de los seguros tradicionales, las oficinas de Mapfre ofrecen asesoramiento en planes de pensiones, productos de inversión y protección personal. A partir de importes reducidos, los agentes pueden realizar estudios comparativos de rentabilidad y proponer alternativas ajustadas a cada cliente. Pero tampoco aquí se han aportado datos específicos.
La formación continua de los agentes y el respaldo técnico de la compañía permiten ofrecer este asesoramiento con el apoyo de equipos especializados, un aspecto que Trujillo subraya como parte de su identidad corporativa.
Finalmente, el director de la nueva oficina -la tercera en Colmenar Viejo- afirma que se enmarca, además, en la reciente renovación de la imagen corporativa de Mapfre, cuyo nuevo logotipo y diseño comenzaron a implantarse de forma progresiva en toda la red a comienzos de este año.










