Más Madrid, en Colmenar Viejo, lleva una legislatura accidentada. Su cabeza de lista inicial, Azucena de Prada, dimitió por razones personales. La actual portavoz, Estefanía García, acaba de teminar su baja de maternidad, y el sucesor de Azucena, Sergio Sánchez, se ha marchado fuera de España por motivos laborales, tras cubrir una de las carreras políticas más breves que se recuerdan. Es la hora de Carlos Soriano
JT.- Tinerfeño, 40 años, arquitecto, funcionario del Ministerio para la Transición Ecológica y padre de tres hijos. Un tipo muy normal, con un perfil no especialmente sobresaliente en lo político, de momento.
«Desde luego -contesta con absoluta normalidad-. De política sé lo que sabe un ciudadano medianamente informado que milita en una formación de izquierdas, y de la vida municipal de Colmenar Viejo he estado siempre atento desde que vivo aquí. Me falta experiencia institucional, pero yo creo que eso es sano: puedo aportar una visión no contaminada y mucho más próxima al interés real de los ciudadanos».
Voluntad de aprender
“Entré en política poco antes de las elecciones y nunca pensé que acabaría en el Pleno”, reconoce Soriano, que afronta esta etapa “con ilusión, respeto y la voluntad de aprender”.
Pese a su perfil técnico, su discurso apunta con claridad a la renovación. “Colmenar Viejo necesita abrir una nueva etapa política, más participativa, más transparente y más conectada con las necesidades reales de la gente”, afirma. Y añade: “No vengo a ser protagonista, sino a servir a mi grupo, a mi portavoz y al proyecto común de Más Madrid, tanto en el ámbito local como en el regional y nacional”.
Tres preocupaciones
Soriano menciona entre sus principales preocupaciones el problema de las urgencias, la falta de transparencia en torno a la planta de biogás y el desarrollo del nuevo Plan General de Ordenación Urbana. “Son temas que requieren información clara y participación vecinal. La ciudadanía tiene derecho a entender las decisiones que afectan a su futuro». Y añade: «En el caso del Plan General, del que algo sé por mi profesión, solo cabe decir que no hay ninguna estrategia ordenada, ni a nivel local ni regional”.
Soriano dice sentirse identificado con el espíritu crítico y propositivo de su grupo. “Más Madrid tiene una hoja de ruta sólida, que apuesta por la sostenibilidad, la justicia social y una gestión pública moderna. Mi papel es apoyar esa línea desde el trabajo diario en Colmenar”, explica.
Consciente de las dificultades de la política local, el nuevo edil insiste en su voluntad de contribuir desde la colaboración: “Quiero ser útil, más que visible. Colmenar tiene talento y energía para avanzar, y eso solo será posible si ponemos lo colectivo por encima de lo personal”.










