Iulian Enghel, boxeador profesional nacido en Rumanía, activo entre 1987 y 2006, habla en esta entrevista de su trayectoria deportiva y personal, y explica su actual labor en su gimnasio de Colmenar.
AP/JT – En sus palabras se nota la mezcla de orgullo y cansancio que deja una vida dedicada al combate. Iulian Enghel, nacido en Rumanía, empezó a boxear en 1987 tras un altercado en judo que lo apartó de este deporte. Compitió desde joven y vivió el circuito profesional hasta 2006.
En 2007 llegó a España para pasar un verano y terminó quedándose: hoy dirige un centro de entrenamiento en Colmenar Viejo, donde transmite a sus alumnos su pasión por el esfuerzo.
Al ring en Rumanía: comienzos y filosofía
Enghel recuerda que su entrada al boxeo no fue planificada sino fruto de un enfado juvenil. Desde los 14 años empezó a competir y, pese a derrotas en los comienzos, la perseverancia lo transformó. “Al principio me dieron unas palizas que no olvidaré, pero con 16 años ya empecé a ganar”, relata.
Más allá de medallas, Enghel extrae del boxeo profesional una visión filosófica: “El boxeo es vida. Te preparas para un evento y en ese momento estás solo; te hace entender el sacrificio, el esfuerzo y la lealtad”. Para él, el boxeo no es solo ganar combates, sino una forma de entender mejor lo que ocurre fuera del ring. Con los años, dice, ha aprendido a ver este deporte como una escuela que le ha ayudado a afrontar decisiones, errores y momentos difíciles en su vida personal.
Caídas y decisiones
La carrera deportiva de Iulian Enghel tuvo momentos difíciles. Además del boxeo, empezó a competir en kickboxing y llegó a tener la oportunidad de aspirar a participar en K-1 Japón, uno de los circuitos más importantes de los deportes de contacto. Sin embargo, la pérdida de su patrocinador cambió completamente sus planes.
En 2007 llegó a España con la idea de pasar solo el verano, pero terminó iniciando una nueva vida, trabajando en empleos como un campo de paintball, seguridad y posteriormente en un hospital.
Un gimnasio entre hobby y negocio en Colmenar Viejo
Más allá del boxeo, Iulian Enghel es un apasionado de la preparación física. Él explica que le pone «mucho corazón» a la preparación de sus alumnos, a los que ha formado en distintos locales o en sus propias casas. «Es importante enseñar a los alumnos que el esfuerzo físico merece la pena, que cualquier lesión o cualquier circunstancia personal se puede recuperar si tienes voluntad y te pones en manos de un profesional», explica.
A Colmenar Viejo llegó en 2021, cuando un conocido le habló de un local disponible en la calle Alférez Palacios, 3, en pleno centro de la localidad. Enghel decidió hacerse cargo de él, y lo acondicionó como gimnasio general, con una marcada inspiración boxística.
Hoy es un centro de entrenamiento marcadamente orientado a la preparación individual: «Tengo menos alumnos de los me gustaría -reconoce-, pero tanto ellos como yo nos lo pasamos muy bien».
Casi veinte años después de salir de Rumanía, no tiene intención de volver, porque se ha quedado enganchado de España. Eso sí, el deporte es parte esencial de su vida y su apuesta actual es que el gimnasio de Colmenar siga creciendo y atrayendo a más gente atraida por su filosofía de trabajo paciente y persevenrante
¿Su objetivo? “No sé. Voy poco a poco, donde me lleve la vida”, resume.










