La portavoz de la Plataforma por la Escuela Pública de Colmenar Viejo, Rut Martínez, denuncia una década de espera para un nuevo centro y alerta: “Los institutos están al borde del colapso”
Redacción.– En el Barrio de la Estación las aulas están reventando. Aulas reconvertidas en baños, barracones y niños desplazados a otros municipios son solo algunas de las consecuencias de una espera que ya roza la desesperación.
Rut Martínez, vecina de Colmenar desde hace una década y portavoz de la Plataforma por la Escuela Pública, lo resume así: “Nos ha costado 11 años ver terminado un colegio. ¿Cuánto tardaremos en tener un instituto nuevo?”. El próximo 29 de mayo, cientos de vecinos tomarán las calles para exigir lo que consideran una deuda insostenible.
El instituto fantasma
El 4º IES de Colmenar Viejo está prometido, pero no proyectado. “La parcela está reservada desde hace años, pero ni presupuesto, ni plazos, ni proyecto”. La experiencia pesa: “Héroes del 2 de Mayo ha tardado más de una década en completarse. Las Adelfillas llevan cuatro años paradas con solo el proyecto preliminar”. Para Rut, no hay duda: “Si han tardado cuatro años en no hacer un colegio, imaginemos cuánto costará levantar un instituto”.

Masificación sin freno
La sobrecarga en los centros actuales es insostenible. “Hemos pasado de tener dos o tres líneas por curso a tener una media de siete primeros de la ESO en cada centro”.
Los espacios no dan más de sí: “En el Rosa Chacel han convertido baños en aulas; en el Ángel Corella hay cuatro barracones; en el Santillana tuvieron que cerrar soportales para hacer clases nuevas”. Y mientras tanto, algunos alumnos acaban escolarizados en Madrid capital o en centros concertados de otros municipios.
Parche, no solución
La conversión del CEIP Antonio Machado en un CEIPSO no es una solución real, según la plataforma. “Un instituto necesita laboratorios, aulas específicas, talleres. Nada de eso existe en el Antonio Machado, ni hay espacio para crearlo”. Para Rut, es un parche improvisado que “provoca incertidumbre en las familias”.
Infraestructuras o promesas
La comparación con municipios cercanos como Tres Cantos escuece. “Ellos tienen más centros de salud, más institutos, más previsión. Nosotros tenemos anuncios y sonrisas, pero sin planificación ni infraestructuras”. Rut exige una declaración de urgencia: “Necesitamos que el 4º IES se proyecte y construya en los próximos cuatro años, no dentro de once”.
La calle como respuesta
Con representantes sindicales y concejales locales ya comprometidos con la movilización del día 29, la plataforma no quiere más promesas: “Ya tenemos declaraciones del consejero, ahora exigimos hechos”. Y sentencia: “Con 60.000 habitantes, no se pueden seguir cediendo parcelas públicas a empresas privadas mientras nuestras aulas revientan”.










