Víctor Matellano, de la asociación ‘Colmenar Viejo Tierra de Cine’, destaca el valor de esta obra que recoge la ruta más cinematográfica del municipio y celebra el paisaje como escenario de clásicos del western y el cine histórico
JT.- Colmenar Viejo se cuela por sorpresa en las páginas de un libro que recorre la Sierra de Guadarrama como un gran plató cinematográfico. Rutas de cine, recién publicado por la editorial Desnivel, propone quince excursiones a pie por localizaciones emblemáticas del cine español e internacional. Una de ellas, bajo el título Platós y yacimientos de la Dehesa de Navalvillar, redescubre el escenario colmenareño donde se filmaron clásicos como La muerte tenía un precio, Espartaco o El Cid.
El director de cine Víctor Matellano, miembro de la Asociación Cultural Colmenar Viejo Tierra de Cine, se enteró de la publicación por la prensa. A pesar del hallazgo fortuito, a requerimiento de nuestro periódico valora muy positivamente la iniciativa: “Hablar de este paisaje y patearlo en forma de ruta, recordando las películas, es de lo más sugerente”.
Ruta circular
La ruta circular, de casi diez kilómetros, arranca en los restos del Poblado Mitxelena, el decorado western que Sergio Leone y Clint Eastwood convirtieron en White Rocks en La muerte tenía un precio (1965). El libro detalla cómo el plató fue diseñado en 1963 por Félix Michelena y Augusto Lega, y recuerda que Fuera de la ley, dirigida por León Klimovsky, fue la primera película rodada en ese set. Aunque hoy apenas quedan algunos ladrillos y estructuras simbólicas reconstruidas en los últimos años por Estudios Aroztegui y Tierra de Cine, la guía celebra el valor paisajístico del entorno.
Matellano conoce bien ese valor: “Personalmente pude comprobar las posibilidades de la Dehesa de Navalvillar para el cine en las tres ocasiones en que he rodado en las fincas, sobre todo con Parada en el infierno”.
La memoria del cine
Además de los escenarios cinematográficos, la publicación propone visitar yacimientos arqueológicos como Navalvillar, Navalahija o Las Gateras, así como la ermita de Nuestra Señora de los Remedios, escenario también de títulos como Nobleza baturra o La noche mágica.
Aunque lamenta que “aquellos decorados fueron desapareciendo a lo largo del tiempo” —el último fue derribado por el Ayuntamiento en 2021, según el texto—, el autor invita a descubrir la magia intacta del paisaje. A falta de platós, quedan las rutas: caminos donde la memoria del cine aún cabalga entre encinas.










